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[Cambio de frente] ¿Por qué los “chicos” no se mantienen punteros?

Esta semana tenía pensado hacer un post más táctico acerca de la selección, pero la derrota de algunos equipos en el campeonato me hizo recular. Hasta un par de fechas atrás, este Clausura 2015 parecía ser un torneo especial: Colo Colo y la U enfocados en la Libertadores, con una Católica en transición con la llegada del Comandante Salas y con ningún otro equipo como claro candidato para el título. Todo lo anterior permitió que los equipos sin mayores pergaminos se subieran al podio…hasta ayer cuando los “grandes” volvieron a tomar el protagonismo. ¿Quién me explica qué pasó con los “chicos”? Abrimos la discusión en esta nueva edición de [Cambio de frente].

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Se puede mirar y acercar, estar varias fechas cerca, a minutos de alzar… pero no tocar.

Las primeras fechas nos trajeron gratas sorpresas en el campeonato nacional. La Universidad de Concepción sacaba 9 puntos en los primeros 3 partidos y se alzaba como el líder exclusivo, venciendo a Iquique, Huachipato y O’higgins. Posteriormente llegarían los triunfos contra Cobreloa y Barnechea. Llegaba la fecha 6 y recibían a una irregular Unión Española, quizás la más intrascendente desde la llegada del Coto Sierra. A priori un partido ganable. Sin embargo, el Campanil perdió 2 a 1 y a partir de ese momento el equipo se fue por el precipicio. Hace 5 fechas que no gana y está más cerca de la medianía de la tabla, aunque todavía a 6 puntos del líder Colo Colo.

No sólo los de Ronald Fuentes pisaban fuerte en el campeonato, sino que también estaban al acecho equipos no habituales en la parte alta de la tabla. Unión la Calera empezó este torneo perdiendo de visita ante O’higgins, aunque supieron revertir ese mal inicio ganándole a Barnechea y a Deportes Antofagasta. De a poco, los del fantasmita Pereyra comenzaron a mostrar solidez en su funcionamiento colectivo y de la mano de Jean Paul Pineda, Paulo Rosales y Ramiro Costa empezaron a acercarse al liderato. Con victorias sobre Unión y Ñublense y un empate ante Cobreloa quedaban a tiro del puntero, la Universidad de Concepción (puntero absoluto hasta esa fecha). Con un contundente 2-0 bajaron a los universitarios y treparon a la primera plaza. La alegría ya viene duró una sola fecha y a la siguiente ya eran aniquilados(?) por el molesto Iquique de NBA. Otra derrota contra Huachipato lo alejó bastante de la tabla. Ahora se ubica a 6 puntos del líder, aunque con un partido menos.

Esto + #MUFAUG = Debacle de Calera.

El tercer líder del torneo fue el Cobresal de Dalcio Giovagnoli. El mismo equipo que el semestre pasado perdió en la Sudacup contra el General Díaz paraguayo con 9 jugadores(!!). CO-BRE-SAL del Loco Peric y compañía. 3 partidos ganados, 1 empatado y 1 perdido era el saldo en las primeras 5 fechas. A partir de ahí el ascenso sería considerable: Un empate contra San Marcos y a partir de ahí alcanzarían el top one(?) derribando a CoBreloa en el clásico del cobre. La siguiente fecha tendría como víctima a SW y en la novena fecha alcanzaba el peak de rendimiento sorprendiendo a propios y a ajenos al vencer en San Carlos de Apoquindo a la UC por un categórico 4-2. Cuando parecía que se podía escapar en la punta, Calera volvió a tomar protagonismo y rescató un empate en la altura de el Salvador. En la fecha pasada, cuando tenía que confirmar su buen juego, sufrió una derrota ante Deportes Antofagasta por 2-0 dejándolo en tercera posición, a sólo dos puntos del líder.

Otro caso connotado es el de San Marcos de Arica. Comenzó sorprendiendo a Colo Colo en su casa, ganando 1-0 y ha tenido una buena campaña hasta el momento, perdiendo solamente 2 partidos de los 10 jugados (uno pendiente con Calera). Ha estado constantemente al acecho y no ha podido escalar a la punta. El partido clave era con Católica en el norte, sobre todo porque Calera perdería al día siguiente con Iquique. En una guerra de goles estuvo a punto de conseguir el triunfo cuando a los 79 el Nico Medina puso el 3-1. Sin embargo, el frío inundó al norte(?) y Llanos y Gutiérrez pusieron a los 84 y 95, respectivamente, el empate cruzado.

Dos derrotas consecutivas lo dejaron con 16 unidades, a 7 del puntero pero con un partido menos.

Equipos chicos matándose entre ellos para que los grandes sean punteros. Genius. © Agencia Uno

Cuando todo parecía que en este Clausura se iba a levantar la #1 y que este podría ser un torneo de los equipos chicos, volvió a caer el mazazo de la realidad y ahora es puntero Colo Colo y Católica segundo. Si bien los otros equipos siguen estando cerca, el margen de error es cada vez menor y por experiencia pareciera ser que los que estuvieron en la punta difícilmente vuelvan a ella.

Usualmente es un equipo “chico” el que pelea por el torneo y que finalmente termina desinflándose. En ese caso todos hablan de la falta de roce en los momentos importantes, la experiencia y jerarquía del plantel,etc; y esas respuestas se toman como obvias. Sin embargo en este torneo han sido por lo menos tres los equipos “chicos” que han estado en la punta y que no han sabido aprovechar las oportunidades de escaparse y de transformarse en serios candidatos para pelear por el título. No una, sino que por lo menos han existido tres o cuatro en que bastara que los equipos ganaran para seguir luchando en el torneo.

¿Por qué, por qué los ricos grandes tienen derecho a pasarlo tan bien, si son tan imbéciles como los pobres chicos? © Agencia Uno.

Quizás la baja de los equipos ha sido directamente proporcional con la baja en el nivel de sus artilleros. Es interesante ver que Gabriel Vargas anotó 4 goles en las primeras 6 fechas mientras la UDEC estaba puntera, pero sólo marcó una vez más en el resto de los partidos. En Calera, Pineda celebró 6 veces en las primeras 6 fechas y a partir de ese momento y gracias al embarazo de Faloon no ha vuelto a mojar. En Cobresal, Cantero metió 7 goles en 7 partidos y desde la 8 no convirtió. En San Marcos de Arica, Ramos convirtió 4 dianas en las primeras 7 fechas y a partir de ahí tampoco gravitó.

Otro punto a considerar, es que 2 de los 4 equipos mencionados estaban al fondo del coeficiente de rendimiento y los 4 equipos luchan para salvarse directamente del descenso. Podría ser que estos equipos sólo han hecho una buena campaña para zafar del descenso, sin tener verdaderas intenciones en la copa. Es decir, su buena campaña y la lucha por el título sería sólo un bluff. Como una táctica de los equipos chicos para figurar, escapándose del pelotón en las primeras fechas a sabiendas de que a la mitad de la carrera ya no tendrán la potencia para estar en los lugares más arriba. ¿Hay interés real por parte de los equipos chicos en tratar de salir campeón o esto es una muestra de que están sólo interesados en salvarse del descenso?

Surgen varias dudas, que invitamos a todos (sobre todo a los hinchas de los equipos mencionados) a dilucidar y comentar, para que respondan estas y otras preguntas que nazcan:

¿Por qué no son capaces, casi siempre, los equipos “chicos” de pelear un campeonato?
¿Será que la presión se los come y los jugadores no están acostumbrados a rendir en momentos claves? ¿Por qué los equipos “chicos” no han sido capaces de rendir bajo presión? ¿Por qué cada vez que uno de los equipos tuvo que aguantar el liderato no pudo hacerlo con convicción? ¿Les pesa el protagonismo a los equipos más chicos?

¿Será que les ha ido bien exclusivamente porque jugaron con otros equipos más malos? ¿Puede ser que en realidad no sea tan meritorio lo conseguido hasta ahora? Será que apenas subió la exigencia, ¿la presión se los comió o simplemente no eran tan buenos?
¿La regularidad y pelear cosas importantes es sólo para los grandes?