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[Entrevista UG-Parte I] Conversación con don Armando Radrigán: “La U es mi antepasado, Cobresal es mi descendencia”

Por Doctor Superlative, PhD.

El Club de Deportes Cobresal vuelve a la Copa Libertadores tras 30 años dada su condición de Campeón del Torneo de Clausura 2015, la primera estrella de su corta vida. En esta competición está invicto, curiosamente, ya que en su previa participación en 1986 ganó un partido y empató los otros restantes, en un grupo que compartió con Universidad Católica y los equipos colombianos América y Deportivo Cali.

Poco se sabe de la historia de Cobresal y de cómo surge la idea de un equipo profesional de fútbol en un campamento minero como es El Salvador. Don Armando Radrigán, ingeniero civil de la Universidad de Chile, hincha y socio número 10.451 de la U, fue pieza clave, fundador y dirigente de Cobresal. Además fue dirigente de la Asociación Central de Fútbol (ACF) cuando don Miguel Nasur fue presidente. Don Armando siempre fue de low perfil (?), reacio a dar entrevistas, pero aprovechando su visita a Manchester y de su minuto de fama tuitera (?), se sentó a conversar con nosotros sobre fútbol y otras yerbas.

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Sabpe.

Apasionado del fútbol y de la vida en general, desde pequeño estuvo ligado al deporte rey. Su padre, don Gustavo Armando Radrigán, fue dirigente de la Universidad de Chile en la época del Ballet Azul, y desde pequeño le inculcó el amor por los colores azules. Don Armando relata sus historias desde su perspectiva de testigo privilegiado del nacimiento de un club profesional, y luego como testigo en las horas más oscuras de nuestro fútbol. Las conversaciones que tuve con Don Armando fueron largas y llenas de detalles, por lo que he decidido que separaré en dos entregas el contenido de estas conversaciones. En esta primera parte, Don Armando nos cuenta su pasión por la U de Chile, datos inéditos de la fundación de Cobresal, de cómo se construyó el estadio El Cobre, y del amateurismo y rebeldía que caracterizó la idea de crear ­-y mantener- un equipo en medio del desierto. La segunda parte tomará como base sus experiencias como dirigente de la ACF y sus apreciaciones con respecto al actual estado del fútbol chileno. Todo esto y mucho más en el blog que tiene seguidores repartidos en todos los husos horarios (?), Uuuuuuuuuuultimogol.cl!

Sus inicios en el fútbol:

“El año 1950 fue mi primer partido, un combinado de Santiago versus un equipo que no recuerdo, como preparación para el Mundial de 1950. Mi papá era de la U y nos hizo socios a todos, a mis dos hermanas y a mí. Soy el socio 10.451 del Club Deportivo Universidad de Chile. Mi hermano menor nunca más fue, pero mi hermana mayor todavía sigue a la U, pero no los ve por el CDF, le gusta escuchar los partidos por la radio.”

“En esa época, comienzos del ’50, cuando el mundo se estaba recuperando de la IIa Guerra Mundial, Colo-Colo ya estaba asociado al pueblo. La U era el equipo del pueblo que estudia, y Colo-Colo era el equipo del pueblo que trabaja. En esos tiempos la U era muy mala; la UC tenía un equipo de más alcurnia. Colo-Colo siempre anduvo bien, incluso trajo a los hermanos Robledo que estaban en Newcastle. Y ya se decía que los árbitros ayudaban a Colo-Colo, jaja. En esa época, la Asociación Central la manejaba el Sr Ferrer, quien era dirigente de Green Cross, y hubo un movimiento en el 53-55, no recuerdo bien, para los partidos finales contrataron árbitros ingleses. Llegó Mr Crawford y Walter Manning y otro que no recuerdo (NdA: Charles Mackenna), y ellos no les daban penales a Colo-Colo, jaja” (NdA: en el año 1951 llegaron estos árbitros desde Argentina. La definición del campeonato entre Unión Española y Audax Italiano, por ejemplo, la arbitró William Crawford, con triunfo para el elenco rojo por 1-0. Mientras los otros árbitros se fueron del país al poco tiempo, Walter Manning se quedó en Chile para siempre, hasta fundó un colegio…)

¿Cobresal o la U?

“Yo no me cambié de equipo, mi equipo murió, mi ancestro murió, y nació otro nuevo que es la Corfuch. No como Cobresal, lo inventé, lo inventamos con el Lucho Sougarret (NdelA: futuro primer presidente de Cobresal)… y nunca he tenido cuestionamientos cuando juega Cobresal contra la U. De hecho, cuando bajó la U a Segunda División, Cobresal lo mandó a 2da. Yo estaba ahí. De hecho me acuerdo que en el entretiempo bajé a los camarines y me decía el Negro (Sergio) Salgado que Liminha le dijo cuando tuvo un penal para patear ‘échalo pa’ fuera y el otro año te vai a la U, jaja’. El Negro igual hizo el gol… Esto no es la U, como Colo-Colo no es Colo-Colo. Por eso digo que la U es mi antepasado y Cobresal es mi descendencia”

El nacimiento de una idea

“¿Cómo nace la idea de Cobresal? Yo lo pondría del siguiente modo: en El Salvador hubo un terremoto muy destructivo, el 3 de Agosto del 78 (…) que destruyó Potrerillos, destruyó gran parte de El Salvador, y me designaron a mí a cargo del plan de reconstrucción. Me hice cargo de todo, de botar las casas (…). Yo estaba en Santiago y viajaba para allá, y en una de esas me acuerdo que nos encontramos con Lucho Sougarret, el superintendente de la mina, y empezamos a conversar de fútbol. Él era de la UC, yo todavía tenía algunos vestigios de la U de antes… Yo le dije ‘oye Lucho, aquí en El Salvador no llega la radio, no llega la televisión, por qué no hacemos un equipo de fútbol, así como lo hizo Cobreloa?’ Entonces me dijo ‘pucha, de veras, sería importante hacer un equipo, mañana vamos a hablar con el gerente general para ver si existe la posibilidad’. Porque claro, no había estadio ni nada. Y fuimos a hablar los dos y nos dijo “sí, sigan adelante con la idea”. Y ahí empezamos a materializar la idea. Y una cosa muy curiosa: hablábamos de esto todos los días a las ocho de la mañana. No hablábamos de pega, sólo de fútbol y cómo ir estructurando el equipo.

El nombre Cobresal

“Se empezaron a barajar ideas para el nombre y empezó a cundir la idea en el Norte… no había mucho que hacer y se convirtió en tema prioritario. Las condiciones de El Salvador eran bien distintas de otras partes, era un campamento muy aislado. El nombre Cobresal creo que lo pusimos entre los dos (con Sougarret), porque por aquí pasa el río Salado y hay cobre, y también por el diminutivo de Compañía del Cobre Salvador, ya que cuando se nacionalizó el cobre así se llamaba la compañía y se referían a ella como “Cobre-Sal”.

La idea toma forma

“(…) había que entrar al fútbol profesional, y el otro superintendente (de la mina) fue a hablar con la ACF para ver cómo podíamos postular. Y recuerdo que en esa época estaba don Abel Alonso, y se postulaba a través del Consejo de Presidentes. (Alonso) dijo “ya, lo pueden hacer por esa vía, pero cuidado, los clubes de Santiago no les aceptarán ir a jugar allá por los gastos de pasaje y todo lo demás, tienen el caso de lo que le pasó a Antofagasta, que entró así y prometió todo, pero después Antofagasta murió (se refiere a Antofagasta Portuario). Y lo otro, si entra el equipo se van a generar números impares y se hace complicado. Lo otro, la DIGEDER está auspiciando los viajes de los equipos, ahí pueden preguntar también”.

“Hubo una campaña para ir a hablar con los clubes. Y como ellos estaban allá (en la mina) y yo acá (en Santiago), a mí me tocó esa pega. (Los dirigentes) nos recibieron, nos escucharon y siempre los clubes nos preguntaban “qué nos van a ofrecer?”. Yo decía “mire, es la competición, nos vamos a conseguir los pasajes… se va a ampliar el horizonte del fútbol: por el norte estaba entonces Antofagasta y Cobreloa, y por el sur había fútbol hasta Temuco (Green Cross)”. (Los dirigentes) eran muy distintos a lo que uno estaba enterado, porque era gente de plata y que tenían otra percepción de las cosas, digamos. Yo trabajaba y estas movidas las hacía los sábados, jaja.”

El equipo

“A mitad del ’79, cuando ya estaban los papeles legales listos, dijimos “ya, vamos a hacer el equipo”. Me acuerdo que contraté a don Juan Zárate, y que aquí había entrenado a equipos infantiles de la UE, había trabajado en el Banco del Estado, es decir, tenía experiencia. Además yo lo conocía, en realidad ése era el punto. Y él empezó a armar el equipo allá en El Salvador, en la cancha de tierra que había. Era un estadio con capacidad para dos mil, tres mil personas. Yo jugué varias veces ahí… además de la altura, sortear la arena y la tierra suelta era uuh, que era complicado, a pesar que tenía luz, eh? Y se empezó a formar con el equipo de los jugadores amateurs que habían, de las minas, porque allá se hacían campeonatos muy bravos, en Potrerillos, etc. Se jugaba, obviamente, con zapatos que no tenían estoperoles, eran zapatos de suela con puente pero sin toperoles.”

“Se formó el equipo, se llevó a Magallanes, a Coquimbo Unido, a La Serena, a jugar en cancha de tierra, si no había más! Pero se les pagaba el viaje y se les daba un poco de plata, porque había efervescencia. Los partidos llevaban cuatro, cinco mil personas, casi todo Salvador (que tenía alrededor de veinte mil habitantes) y se siguió avanzando… Luchamos mucho hasta que recuerdo que en Febrero del ’80 (NdelA: el 28 de Feb es el ingreso oficial) se habían hecho gestiones con la Digeder y ésta dio la autorización para aportar con los viajes… y el club presentó todas las condiciones económicas, y Cobresal y Regional Atacama entran a la División de Ascenso (esto para mantener la paridad de equipos).”

Un Oasis en el desierto

“El estadio se había hecho siempre pensando en que, independiente de cuál fuera el resultado de la postulación, era importante que El Salvador tuviese una cancha de pasto natural, porque allá no hay pasto, es desierto, y como en Septiembre del ‘79 empezamos a hacer una cancha de pasto. Allá todo el terreno es salino, y hubo que traer tierra de Copiapó. Se trajeron 300 camionadas de tierra desde Copiapó, que era la tierra un poco más fértil que había cerca, y las empresas que estaban allá aportaban con un camión, la mina puso sus camiones también.”

“El que estaba analizando todo esto era don Rigoberto Silva, que era un ingeniero agrónomo del Instituto de Investigación Agropecuaria (INIA), que estaba a cargo de las canchas de pasto del Sport Francés, un especialista en pasto. Don Rigoberto era una persona muy consciente: hizo experimentos, porque se sembró y se secaba el pasto. Fue una tarea muy dura: se hizo un estudio para ver qué tipo de semilla, qué conjunto de semillas podían ser resistentes al desierto. Después de dos o tres intentos se encontró la combinación y se sembró ese pasto, surgió y se mantuvo. El problema era que no se podía regar con agua de allá, porque el agua es muy salada, agua industrial, entonces hubo que hacer una campaña en la población para que todos dejaran de consumir agua dulce por unos días para regar la cancha.”

“Curioso: lo primero que me dijo don Rigoberto fue ‘Armando, sabe? hay que diseñar el drenaje de la cancha’. ‘Pero don Rigoberto, si aquí en Salvador no llueve!’. ‘No, diseñe Ud un drenaje, porque cuando se lava, en la suspensión hay partículas salinas que van a precipitar, entonces el drenaje es para sacar la sal’. Entonces se hizo el drenaje. Pasados los años, fueron unos muchachos a revisar las cañerías del drenaje, y estaban tapadas de sal!”

“Cuando ya en Febrero nos dijeron que estaba aprobado, tampoco teníamos estadio. Hubo que construir el estadio en cuatro meses, fue una tarea titánica. Afortunadamente, allá todos ayudamos: los cálculos eran gratis, la tierra era de ahí mismo… Contratamos a la oficina de Mario Recordón y Alberto Sartore, que eran arquitectos. Y el estadio lo hizo con una particularidad: como el terreno era plano, y habíamos sacado tierra para hacer la cancha, en esa tierra se hizo un terraplén y ahí se hizo la tribuna de hormigón armado. ¿Y cómo le pondríamos al estadio? Cada uno de los directores puso un nombre: el mío era El Oasis. Afortunadamente, el nombre del gerente prevaleció, que fue El Cobre, que suena muy bien, muy acertado.”

Inauguracion
Imágenes de la inauguración del estadio El Cobre, el 1 de Junio de 1980. Fuente: cdcobresal.cl

El primer equipo profesional

“En la parte deportiva, hicimos una preselección en Marzo. Se contrató a don Oscar Andrade (NdelA: a la postre el primer entrenador de Cobresal). En Santiago se puso un aviso en el diario: “se van a contratar jugadores con el pase libre, y durante una semana se van a hacer pruebas en el Estadio Municipal de La Reina (que ya no existe)” (…) Y aquí había que hacerlas todas, yo fui a comprar dos juegos de camisetas, verdes y rojas, entonces don Juan (Zárate), don Oscar y yo nos poníamos al lado de la cancha y se hacían jugar a los equipos un partido completo, por turnos, todo el día, y anotábamos al final los nombres que a uno le parecían. Si coincidíamos, se citaba al día siguiente. En el primer partido vi al Negro (Sergio) Salgado, que lo vi muy bien, chuteaba fuerte. En el segundo día llegó el Tito (Héctor) Olivo, que había sido jugador de la UC, se notaba de buena técnica… En fin, se armó un equipo de 20 jugadores. Ese equipo se fue a El Salvador a jugar allá, a aclimatarse y todo el cuento, y a juntarse con los jugadores amateur que estaban allá, los trabajadores de la mina. A pesar que había avión en esa época, por lo menos día por medio, el equipo se fue en IncaBus…”

“Allá se integraron, se empezaron a habituarse a la altura, porque nadie conocía El Salvador, casi todos de Santiago, y ahí se integraron con los jugadores amateur. Mientras tanto se seguía construyendo el estadio, y dijimos “oigan, los jugadores de El Salvador no conocen el pasto, nunca han jugado en pasto!”. Entonces hubo que traerlos a Santiago para que jugaran en pasto, si ni siquiera tienen zapatos de fútbol! Ahí teníamos plata, y yo fui a comprar los zapatos a Sederap, ahí en la esquina de la Estación Central, con los números que me habían dado…”

“Un tío mío, dirigente histórico de Santiago Wanderers, me recomendó a Reinaldo Hoffman, que había sido parte del equipo de Los Panzers. También contraté a Pedro Miranda, que había jugado en el Iberia de Los Ángeles, hachero. Él tenía una característica muy especial: era muy recio y el Pato Yáñez se hacía el lesionado cada vez que tenía que jugar contra Pedro Miranda…”

“Faltaba el arquero: un amigo fue a Buenos Aires porque le habían recomendado uno, que tenía buena pinta pero no atajaba mucho, jaja (NdelA: se refiere a Hugo Farías, formado en Argentinos Juniors). Era muy amigo de Maradona: vivía al lado de la casa y cuando yo tenía que llamarlo por teléfono, lo llamaba a la casa de Maradona…

“El primer partido fue contra Regional Atacama en Copiapó. Se perdió 2-1. Teníamos jugadores profesionales como Reinaldo, un jugador muy honesto, era un perro de presa, estaba Sergio Salgado que era nuestra estrella, el arquero que era argentino, y el resto eran cabros de allá. El 1 de Junio del año 80 se inaugura el estadio El Cobre de El Salvador. Fue un hecho histórico. Se jugó a estadio repleto, en esa época cabían ocho mil personas, fue hasta la banda del regimiento de Copiapó. Jugamos contra Independiente de Cauquenes y empatamos a uno. Reinaldo Hoffmann hizo el gol para nosotros, el primer gol de nuestro equipo en nuestro estadio…

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La primera camiseta oficial

“En Marzo se hizo un concurso para la camiseta y ganó la que tenía huinchas de 12 cm blanca, 8 cm naranja y verde por detrás, pantalones verdes y medias verdes, convirtiéndose en la primera camiseta oficial. Con respecto a la alternativa, habíamos conversado en que tenía que ser medias blancas, pantalón naranja… y la señora de Sougarret dijo “y por qué no le pone dos tiras naranjas así? (y hace el gesto con la mano, partiendo desde el hombro hacia el pantalón)” Y yo le contesto “nooo, que van a parecer suspensores!”. Entonces la diseñé como blanca con una huincha de 12 cm naranja en el medio. Esa camiseta es mía. Se la mandé por escrito a don Pedro (NdelA: Ljubetic, otro de los directores) y esa camiseta fue la de recambio.

“Al término de la primera rueda no estábamos muy bien. Apenas se abrieron los cupos, contraté a Pedro Alfredo Gallina, que había jugado en Everton. Llegó gordo y costó que Pedro se pusiera en forma. El equipo iba muy mal y decidimos que don Oscar se fuese a Santiago como veedor y don Juan Zárate se quedaba a cargo del equipo en El Salvador. Don Oscar iría de espía a ver a los equipos y los informes me los entregaba a mí, y yo se los mandaba a don Juan. Yo le contaba por (radio) microondas las características de los rivales a los que enfrentaría…”

El equipo lo tomó don Juan Zárate y finalmente nos salvamos al ganar 2-0 a Deportes Colchagua en San Fernando (NdelA: eventualmente Pedro Gallina sería el goleador del equipo con 11 tantos).

Primera camiseta oficial de Cobresal. Fuente: Wikipedia
Primera camiseta oficial de       Cobresal. Fuente: Wikipedia

Para terminar, una anécdoda: cuando don Armando fue DT en un partido de Cobresal

“En el año 1982 se contrató a (Alicel) Belmar, que había subido a Arica el año anterior. Era muy vendedor de humo, y nos hizo sacar a todos los jugadores que habíamos traído, sólo dejó a Sergio Salgado. Fue una debacle, un desastre, nos hizo gastar mucha plata. Habían nombres de peso para el Ascenso como Rubens Nicola (brasileño que se haría famoso posteriormente en Rangers de Talca), un equipo de oficio. Y ahí me tocó una vez dirigir a Cobresal. El partido se jugaba en Chillán. Ese día viernes había muerto el papá de Alicel Belmar, que era de Angol, y nosotros jugábamos el sábado en la noche. Y se vino en auto junto con el presidente de la Comisión de Fútbol ese viernes en la noche, de Salvador a Angol (NdA: poco más de 1500 km (!!!)), manejando entre los dos. Llegaron como a las cuatro de la tarde y pudo estar en el funeral, y nosotros jugábamos a las ocho. El equipo se vino en avión a Santiago y se fue a Chillán en tren. Y en Stgo me llamaron por teléfono y me dicen “oye Armando, vas a tener que dirigir el equipo tú porque no creo que llegue a tiempo (el entrenador)”. Y llegamos, yo firmé y me senté en la banca durante el primer tiempo. Después llegó el entrenador al entretiempo y él perdió 2-0. Así que yo estoy invicto con Cobresal, jaja!”

*Agradecimientos a la familia Radrigán Navarro por la atención y la ayuda en la concreción de esta entrevista.