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[Cambio de frente] Expectativas y objetivos en la Centenario

Quedan 1 semana para empezar esta nueva copa marketinera(?) donde participarán miembros de la Concacaf y de la Conmebol en United States of America. Chile como campeón de la Copa América de verdad tiene la posibilidad de demostrarle al mundo que su victoria no fue una cuestión de azar. Así, como antes de la Copa América del 2015 hicimos el análisis para definir si era obligación o no ganar dicho torneo, debemos plantearnos la misma pregunta respecto al torneo que consagra los 100 años del primer torneo sudamericano de selecciones. ¿Hay que ganarlo, hay que pasar de fase de grupos,  hay que jugar bien? O ¿en realidad ésta es una copa de “cartón” y hay que centrarse en otros objetivos? Nos hacemos cargo(?) de estas interrogantes y lo invitamos a que pase a contarnos su opinión en esta nueva edición de [Cambio de frente].

A partir del 3 de junio de este año Chile disputará la Copa América Centenario,compartiendo el grupo D junto Argentina, Bolivia y Panamá. Originalmente la pregunta era si el profesor Piscis debía ir con plantel completo y titular, con lo mejor de lo mejor o reservar a los titulares (que si clasifican a Rusia no tendrían vacaciones como la gente hasta 2020) y llevar a un rejunte de muertos futbolistas de proyección, jóvenes promesas y futbolistas del medio local. En la mayoría de UG querían ver a un equipo B dando la cacha, pero el DT argentino se encargó rápidamente de disipar las dudas llamando a los referentes y a gran parte de la base que ganó la CA 2015, con algunas sorpresas y jugadores de su gusto y además Puch y Meneses.

Superada esa interrogante, cabe preguntarnos(?) ¿cuál es el objetivo y cuales son las expectativas de esta Copa América Centenario? A continuación desplegamos distintas versiones sobre lo que tiene que hacer la selección nacional en Estados Unidos, privilegiando los resultados, el rendimiento colectivo o simplemente optando por no considerar relevante esta copa. 

 

Con un gran titulo una gran responsabilidad (?)

cacchile
Los referentes han hablado.

En esta primera postura, la expectativa es clara: Hay que viajar a Estados Unidos para ganar la copa. No todos los días se tiene la posibilidad de enfrentar a los mejores equipos del continente en un torneo de este calibre. Algunos (no pocos) dirán que esta copa hay que ir a ganarla y ese es el objetivo primordial. El hecho de haber ganado el torneo continental y ser el campeón vigente genera la responsabilidad de ir a pelear el título y llegar hasta la final. Estamos en presencia de la mejor generación de la historia y esta es una oportunidad única e irrepetible de lograr un inédito título fuera de casa. Además, respecto de la Copa América del año pasado quedó una nebulosa a nivel continental, considerando que Chile la ganó y luego ocurrió toda la historia -archiconocida por todos – del doctor Sergio Jadue Jadue. Sería hermoso ganar el trofeo y dejar claro que lo del año pasado no fue casualidad ni resultado de la corrupción. Todas las demás selecciones van con sus escuadras titulares y es el torneo perfecto para la demostrar la consolidación de la generación más ganadora del fútbol chileno.

Finalmente la declaración de los jugadores ha sido en ese sentido, el plantel quiere salir campeón y hay que aprovechar esa “hambre” para buscar el título.

Esto es marketing(?), lo importante es el futuro

$$$$$Centennial American Cup$$$$$

Esta segunda propuesta es completamente opuesta a la primera: No hay ninguna expectativa en esta copa. La verdadera copa América es la que se jugó el 2015 en Chile y la que se volverá a disputar en 2019 en Brasil. Esta copa fue armada por los gringos, TyC y las demás empresas implicadas en el caso de corrupción para ganar millones de dólares con una finalidad clara: Que México gane  Que Messi gane por fin algo con la selección argentina (NdE: títulos con Barcelona 28, títulos con la selección mayor de Argentina 1(!)) .

Acá lo que realmente importa es el futuro, es decir, las eliminatorias para clasificar al mundial de Rusia 2018.

Lo relevante es enfocarse 100% en las clasificatorias, ya que los partidos que vienen son durísimos contra Paraguay de visita y Bolivia de local, partidos que hay que ganar o al menos sumar 4 puntos si es que no queremos empezar a sacar la calculadora. Hay que recordar que Chile está cuarto con 10 puntos, igual que Colombia y nos siguen en la sexta y séptima posición con nueve puntos Brasil y Paraguay, respectivamente. O sea, la clasificatoria está muy difícil, con 7 equipos peleando ajustadamente por 4,5 cupos.  ¿De qué sirve que quedemos fuera en semifinales de la Centenario si después no clasificamos a Rusia 2018? Incluso, ¿de qué sirve ser campeón de esta copa si quedamos fuera del próximo mundial?

Que nuestros futbolistas titulares no tengan vacaciones como corresponde y jueguen partidos en su máximo nivel aumenta el riesgo de lesiones, que a la larga podrían afectar al equipo para lo que se viene. ¿Se imaginan una rotura de ligamentos de Vidal o de Sánchez en un partido contra Panamá, por ejemplo? Sería desastrozo.

Lo importante es el funcionamiento y hacer un papel decente

Acá están los tibios, los DC,  los eclécticos (?). Lo importante de esta Copa América es el funcionamiento colectivo, que Juan Antonio Pizzi pueda imponer su impronta en esta selección. Es vital este torneo, porque le dará a Pizzi a lo menos 3 partidos asegurados para probar variantes y consolidar su trabajo en el equipo. Para la fecha eliminatoria con Argentina y Venezuela “Macanudo” no tuvo más de 5 días para preparar una idea de juego propia, los cambios introducidos fueron leves y mantuvo en términos generales una estructura sampaolista.

Lo que también es importante es la inclusión de los jugadores jóvenes al plantel y que empiecen a tomar responsabilidades. Es una oportunidad de oro para sumar variantes y para lograr un cambio generacional. Que Roco, Castillo, Pulgar entren y empiecen a tener más rodaje.

En términos de resultado, basta con pasar la primera fase (a priori deberíamos pasar sin mayores inconvenientes) y lo que pase desde cuartos de final servirá para que los jugadores tengan más minutos de experiencia y más rodaje en la selección, pero no hay más exigencia que esa. Incluso sería más conveniente llegar a cuartos de final con una idea clara de lo que quiere Pizzi, aplicada por los jugadores en vez de seguir avanzando jugando a nada claro.

¿Por qué es importante determinar las exigencias y objetivos?

Estos dos minos(?) también estuvieron sometidos a las expectativas de hacer buenos papeles en la Copa América.

La pregunta que planteamos en esta edición es importante, porque la vara de exigencia dependerá inicialmente de cuales son las expectativas a cumplir por parte de la Roja. Si lo que tenemos que buscar es el título, la exigencia será casi total y cualquier resultado que implique una eliminación temprana – entiéndase primera fase o cuartos de final – sería visto como un fracaso, pudiendo incluso peligrar el cargo de Juan Antonio Pizzi. Lo que dije anteriormente suena exagerado, pero les recuerdo que en nuestro país siempre somos los mejores o los peores – y perder en forma anticipada sería volver a ser los peores-, además de contar con un círculo exitoso de periodistas deportivos – camión de (?) – que no les va a temblar la mano en armar polémica. En la Copa América 2011, con un equipo aún en desarrollo, también se buscaba quedar entre los primeros lugares y la eliminación en cuartos de final todavía genera puteadas por parte de UG, la hinchada chilena y las primeras críticas de parte de la prensa al Bichi.

Si seguimos la segunda postura, claramente la exigencia disminuye bastante. Incluso mientras antes nos vayamos para la casa mejor. Obviamente que pasar de fase sería óptimo, pero a partir de esa instancia no importa lo que pase y ojalá que Pizzi ponga a equipos mixtos o derechamente a los suplentes para no arriesgar a nuestros gladiadores titulares.  De hecho, la labor del profe Piscis se analizará en el contexto de la clasificación a Rusia 2018, por lo que una trágica(?) eliminación en primera fase no debiera criticarse, sea como sea que se juegue.

Finalmente, la tercera postura es menos extrema que las anteriores y busca un equilibrio. Nuevamente el objetivo es que el DT pueda hacer jugar al equipo de la manera que a él le gusta, dejando atrás los rasgos que le pusieron Sampaoli y Bielsa. La vara de exigencia estará puesta en este torneo, pero sólo desde la perspectiva del funcionamiento del equipo. Que exista una idea de juego, una correcta interpretación del libreto por parte de los jugadores y que se introduzcan variantes. Que el laboratorio de Piscis(?) deje resultados positivos y de cara al futuro. Es casi seguro que Chile pase la primera fase (aunque esto es fútbol señores), pero lo importante es que se juegue bien y con una idea clara. Mejor irse eliminado en cuartos de final dando una buena imagen que irse eliminado jugando a nada y sin ideas de juego a lo BKCC. En conclusión, la crítica será positiva o negativa dependiendo de lo demostrado en la cancha, por el juego desplegado por la Roja y no directamente por los resultados.

Dejamos esbozadas algunas preguntas para que ustedes nos puedan contestar y responder. A debatir se ha dicho(?).

Entonces ¿cuál es la exigencia que se le tiene que dar a esta selección? ¿Ganar, llegar hasta la final, semifinales, cuartos? ¿Tiene que primar el resultado o el nivel de juego? ¿Vale la pena ganar este torneo y quedar diezmado, poniendo en riesgo la clasificación al Mundial? ¿Es esta una gran oportunidad para obtener un nuevo título internacional, considerando que hay un gran plantel con hambre de gloria? ¿Volver al conformismo de los #100años o exigirle a nuestra selección pelear (realmente) por el título? ¿Si llegamos a la final jugando mal, importa o no importa? ¿Si Chile queda eliminado tempranamente, hay que cuestionar al DT o eso sólo en la medida que tengamos malos resultados para las eliminatorias?

Última participación en una Copa América en el extranjero. Con un buen plantel y buenas posibilidades de llegar a una final, el equipo perdió en cuartos de final y sin desplegar el fútbol vistoso que nos tenía acostumbrados. ¿Fracaso o lo importante eran las eliminatorias? Todos sabemos como terminó