[Cambio de Frente] Jorge Valdivia y la Selección: una relación de amor… ¿y odio?

Hoy, la sección “Cambio de Frente” se pone un poco más crítica y un poco más oportunista, si se quiere. El motivo es simple: la participación de Jorge Valdivia en la Selección en esta reciente fecha doble ante Argentina y Venezuela.

Mucho se ha escrito sobre Valdivia, tanto a favor como en contra suyo. Acá en esta página se ha dicho mucho en su contra, casi como si fuese un oasis inmerso en un medio periodístico en el cual se ha escrito muchísimo a favor del “Mago”.

Los que hablan a favor de él dicen que es un jugador “que cambia el partido” o que “hace cinco pases gol por partido”, sacarán seguramente a colación el partido en el cual él jugó muy bien en Barranquilla con Marcelo Bielsa como técnico de la Selección (un partido que si bien fue el que selló la clasificación a Sudáfrica, ocurrió en octubre del 2009), o bien, resaltan el hecho de que jugó bien la final de la Copa América ante Argentina, que acaba siendo una verdad a medias (Principalmente, porque hizo un muy buen trabajo táctico correteando a Javier Mascherano, siendo reemplazado en el segundo tiempo por Matías Fernández). Plantean además que Valdivia es el mejor jugador que tiene Chile y que con él en cancha, seríamos campeones mundiales. Seguramente, habrán escuchado a Eduardo Bonvallet cuando puteaba a la Selección entre 2011 y 2014 diciendo que Valdivia era el mejor 10 del mundo, incluso, más que un Mesut Özil que en ese momento la despuntaba en el Real Madrid, antes de que conociéramos su frío pectoral.

Incluso se han visto argumentos tales al nivel de que Valdivia debería haber jugado en el Barcelona, que el sueño de varios periodistas (como la columna de Rodrigo Sepúlveda antes del partido ante Argentina) era que estuviera en cancha y que le pusiera pases gol a Alexis y a Vargas (cosa que no ocurrió), y lo más hilarante de todo, tener que leer a Fernando Solabarrieta que escribía que todo aquel que se dignara a criticar a Valdivia era un analfabeto futbolístico, sin importar si la crítica era por su estado físico, porque juega en una liga en que no lo exigen, por el aporte de Valdivia en cancha o por lo que fuese.

Muestras de cariño como éstas son la mayoría.

Por más que hayan argumentos sólidos para contradecirlo, que venga Fernando Solabarrieta, aunque sea en una columna de opinión, a venir a tratar de “analfabetas futbolísticos” a cualquier persona o grupo de personas que osara no comulgar con su opinión… pensemos eso por un segundo.

Acá en UG no nos queremos venir a creer los que más sabemos de fútbol, pero acá por lo menos no le daremos bola al ruido mediático y juzgaremos lo que pasó en cancha: Jorge Valdivia fue el peor jugador de la fecha doble. Y para eso basta analizar el tiempo en que estuvo Valdivia en cancha en estos dos partidos, con eso uno puede dar a entender claramente lo que pasa.

Contra Argentina, entró por Francisco Silva, y si bien cedió bien un par de pases para Jean Beausejour y se desmarcaba con relativa facilidad, después todos los pases fueron errados. Sin embargo, medios “serios” como Redgol hacían campaña de manera descarada poniendo videos en los cuales, remarcando esos mismos pases errados, pedían que Valdivia fuese titular ante Venezuela. Incomprensible.

Y contra Venezuela llegamos al punto de no retorno, si bien nuestros gladiadores empezaron a sobrar a los venezolanos errando por lo bajo cinco chances clarísimas, antes de la entrada de Valdivia se notaba que el entramado ofensivo dispuesto por el Profe Pixie estaba bien coordinado: Sánchez se preocupaba de engancharse y de juntar a los medios con los delanteros, Vidal subía a la segunda línea y Paredes marcaba la diagonal hacia adentro, mientras que Vargas hacía lo mismo por fuera, con el apoyo inconmensurable de un Charles Aránguiz notable. Si algo funciona, ¿para qué carajo lo pretendes cambiar?

Entra Valdivia y sale Paredes, ¿y qué pasa?

Alexis deja de engancharse, Vargas empieza a picar a la nada, Vidal y Aránguiz deben bajar a la refriega, los venezolanos, al no tener más una referencia de área a quien marcar, deciden soltar a los laterales y el mediocampo comandado por Tomás Rincón comienza a empujar al equipo hacia adelante, ¿y Valdivia? Toma la pelota, intenta un pase y se la entrega a un venezolano. Intenta otro pase y se va ancho, intenta uno hacia Alexis y le sale bien, pero a los 10 minutos comienza a caminar en la cancha.

Sí, comienza a caminar en la cancha, ¿eso puede sostenerse en el fútbol físico que se juega hoy? NO. ROTUNDAMENTE NO.

¿DÓNDE ESTÁN LOS CINCO PASES DE GOL POR PARTIDO QUE NOS PROMETIERON? ¿AH?

Venezuela hace el descuento, y solo porque ahora de la mano de Escri Torio y de Ano Nimo Da Silva somos los cabrones del continente (?) no nos cobraron el 3-2 luego del tiro de Rincón (que claramente picó adentro), Chile se crea muchas menos ocasiones (salvo la jugada del penal) y la gente comienza a pifiar. Pero para la gran mayoría todo esto es solo una gran coincidencia, y claro, Valdivia en eso no tiene nada que ver, al menos, así él mismo lo dijo.

Pues bien, Valdivia ralentizó el juego del equipo y cuando tenía la pelota se dedicó a buscar faltas en lugar de tratar de poner los cinco pases de gol por partido que dicen que da. Si a esto se referían con que Valdivia “cambia los partidos”, entonces tenían razón (?). Entonces, un jugador que es ungido por el periodismo “deportivo” como el salvador de la selección fue el peor jugador de esta fecha doble, a juzgar por su rendimiento en cancha, pero queda eximido de toda crítica, que, a todo esto, se la llevó toda el profesor Juan Antonio Pizzi porque “Valdivia TENÍA que entrar, solo que el cambio no era por Paredes”, bien, ¿entonces a quien sacabas? ¿a Hernández dejando a Vidal y a Aránguiz en un rol como la contención que no sienten tan bien? ¿al mismo Vidal? ¿Aránguiz? ¿Vargas? ¿quién?

Pero inexplicablemente, todos lo aman, ¿acaso creen que Valdivia mágicamente volverá a ser el que la rompió en Palmeiras hace 10 años atrás? ¿será que piensan que Valdivia está en una liga donde físicamente es exigido al punto de ser marcado por los mejores defensas del mundo? ¿será que piensan que Valdivia hará el mismo partido que el de Barranquilla, partido que, les volvemos a insistir, fue hace ocho años?

De verdad, pareciera que el hincha chileno que mira a la Selección tuviera “el síndrome de la mujer golpeada”, aquella nefasta situación en la cual una mujer, vista la inferioridad física que tiene ante su pareja, soporta “por amor” que ésta la maltrate, sin importar el daño físico y psicológico que le pueda causar. Valdivia es el hombre en esta analogía: puede venir físicamente mal, puede caminar la cancha si quiere (como pasó en los últimos quince minutos) e incluso hacer la gran Emiliano Vecchio y tirarle pases a los estáticos de publicidad, aún así, la prensa lo va a seguir levantando como opción válida y como poco menos, la única opción viable para ganar, y lo peor es que la gente compra ese argumento, tanto los hinchas “casuales” que solo miran a la Selección, como varios que uno cree que son futboleros y tienen una idea de fútbol, pero se comen este chamuyo.

Teniendo que ir al suelo a tratar de retener la pelota…

Valdivia jugó en Emiratos Árabes Unidos desde 2008 a 2010, estuvo cinco años en Brasil donde no repitió los momentos de gloria que tuvo antes de irse a los Emiratos, lugar al cual volvió después de haber logrado junto a la Selección la primera Copa América de nuestra historia… ¿por qué entonces no le dio para jugar en el Barcelona, en el Real Madrid o en otro club grande de Europa? Tenemos que decir que Barcelona es un lugar, donde dicho sea de paso, echaron cagando a Juan Román Riquelme porque Louis Van Gaal sintió que no encajaba en su esquema. Real Madrid se da el lujo de gastar 30 millones en Isco y 80 millones en James Rodríguez para dejarlos en el banco de suplentes, y de paso, les impide que se vayan a reforzar a otros clubes. Valdivia ahí no habría tenido nunca un lugar, ni aún en su mejor momento, cuando creíamos que el Campeonato Paulista (un torneo estadual de Brasil, como lo hay hasta por debajo de las piedras) era competitivo.

“Usted es el mejor jugador del mundo cuando tiene la pelota, cuando no tiene la pelota jugamos con uno menos”. Esto fue lo que dijo le Van Gaal a Riquelme cinco minutos después de conocerlo personalmente, en el primer día del ‘genio de la existencia universal’ en la Ciudad Condal.

Ojo, acá pareciera que tratáramos a Valdivia como si fuese un pedazo de madera glorificado, créanos que no es así: Valdivia es un jugador con un talento innato que fue aporte en momentos súper puntuales en la Selección (aquel partido en Colombia que nos dio la clasificación a Sudáfrica y en la Copa América, a partir del partido ante Bolivia hasta la final), pero nada más. Por algo es que Sampaoli no quiso poner a Valdivia ante España y Brasil en el Mundial de 2014, porque él sabía que físicamente no estaba para la exigencia que requería el rival. Exigencia física y táctica distinta a la que ofrecía Australia -claramente menor a la de los españoles y brasileños-, donde “Maguinho” fue titular. Valdivia al día de hoy, a lo más era una opción válida en el caso de que Chile enfrentara a defensas cerradas atrás o ante equipos de menor entidad, pero después de esta fecha doble ni para eso le da ya. Pareciera ahora -con el diario del lunes- que después de la Copa América de 2015 era el momento ideal para Valdivia de retirarse de la Selección y que la prensa se dejara de armar un equipo con él en cancha, y de paso, dejando al técnico de turno tranquilo, pero se ve que todavía en el año 2017, vemos que un jugador como él tiene una chance (aunque sea mínima) de ir a otro mundial a sus 33 años, sabiendo que en octubre cumple 34.

Lo que nosotros creemos que Valdivia viene a hacer cada vez que lo llaman a La Roja.

Pensando en la Copa Confederaciones y las cuatro fechas que quedan de esta casa del terror que son las Eliminatorias Clasificatorias, esperamos que Pizzi no vuelva a comerse este chamuyo y evite forzar la entrada de Valdivia a un esquema al cual el “Mago”, por sus intervenciones en los partidos, queda claro que no encaja. Además, “Macanudo” ya demostró en la Copa América Centenario que se puede jugar sin Valdivia, lograr goleadas históricas, y sobre todo, se puede ganar una final sin él.

¿Seremos nosotros los equivocados? ¿Será que Valdivia es realmente el mejor 10 del mundo y nosotros no nos damos cuenta? ¿Será que el medio periodístico refuerza la idea de que Valdivia es un gran jugador con tal de vender un diario más, tener un like más en Facebook o un clickbait más, en lugar de ser fieles a su rol de periodistas y contar lo que pasa realmente? ¿Será que nosotros realmente somos los amargos que no entendemos al genio? Ayúdanos a destrabar esta situación, opina en la caja de comentarios abajo.