[Copa Confederaciones 2017] La previa: Historia de la Confederaciones

Quedan exactamente 12 días para el inicio de la Copa Confederaciones 2017, donde Chile hará su estreno en este torneo como campeón de la Copa América 2015. Con cada día que pasa, crece más el entusiasmo por esta copita(?) que enfrentará a los ganadores de cada confederación. Es por ello que en ULTIMOGOL.CL no hemos querido quedar al margen de esta fiesta del fútbol(?) y calentaremos motores con la Historia de la Confederaciones, Repaso de cada uno de los equipos, Análisis de las exigencias de Chile y todo lo demás para que quedes perito(?) cuando te toque ver los partidos con los hinchas de cartón. Sin más preámbulos, hoy Nilton Nillas nos enseña(?) la historia de la Copa Confederaciones. Disfruten y comenten.

Historia de la Copa Confederaciones, OTRO torneo de mierda (?)

@Nilton_Nillas

La Copa más deseada por Cristiano Ronaldo (?)

¡Buenas! Entre Copas América, China Cup y Clasificatorias a Mundiales, con el fútbol local e internacional cerrando sus calendarios y con Rusia 2018 a la vuelta de la esquina, hacemos un alto para revisar la historia de uno de los inventos más recientes de la FIFA: la Copa Mundial de la FIFA Naranja(?)FIFA Confederaciones, que este año cumplirá un cuarto de siglo desde su primera edición.

Como ya habrá adivinado, este no es ni el primer intento de la FIFA de sacar más plata desde adentro de la pelotita siguiendo las enseñanzas de don Leonardo “Pollo” Véliz ni el primer intento de crear un torneo que rivalizara con el Mundial, amo y señor de los torneos de este deporte desde su profesionalización. Tenía armado esto para un post aparte, pero me pareció oportuno abrir con un corto(?): “Historia de los torneos internacionales callamperos”.

(Si le da lata leer mejor vea este video (?))

Precursores mediopelo

Flemática hinchada británica dándole a los South American Animals una lección de primermundismo y civilidad

Antes de que se disputaran los mundiales, como todos pudimos ver en la película United Passions(?), el fútbol internacional era un popurrí de federaciones y combinados revueltos alrededor del mundo, fundados en principio por británicos que de este modo civilizaban(?) a sus conquistados. En este contexto lo más parecido a un torneo internacional celebrado con normalidad era el British Home Championship, cuadrangular celebrado desde 1884(!) entre las selecciones británicas de Escocia, Inglaterra, Gales e Irlanda (Irlanda del Norte desde 1921) y torneo más antiguo del mundo. En este link pueden ver algunas imágenes de la disputa de este torneo en los años 20, poco antes de que empezara a decaer precisamente ante la aparición de la Copa del Mundo. El desafío británico consiguió sobrevivir hasta 1984, año de su Centenario, tras lo cual fue reemplazada por la Rous Cup; este torneo (nombrado así en honor al ex Presidente de la FIFA Sir Stanley Rous) tuvo corta duración y se suspendió tras cinco ediciones, en la última de las cuales tuvimos el honor (?) de ser colistas tras dos discretas presentaciones ante Inglaterra (a la postre campeón) y Escocia respectivamente.

Con el transcurso de los años y la demostración del buen negocio que eran las Copas del Mundo (lo que hizo crecer el negocio de las copas continentales), los intentos por replicarla se multiplicaron; no obstante, las dificultades de calendario y costos de viaje seguían siendo un inconveniente y apenas los torneos binacionales entre vecinos se hacían posibles (en Chile tuvimos las Copas del Pacífico, Juan Pinto Durán, Carlos Dittborn y Bernardo O’higgins como excusas para enfrentar -generalmente perdiendo (?)- a Perú, Uruguay, Argentina y Brasil respectivamente). Para romper esta tendencia se necesitó una conjunción muy especial: la aparición de la televisión como medio de financiamiento y masificación del fútbol internacional, el auge de dictaduras militares dispuestas a acallar con pan y circo sus diversas violaciones a los derechos humanos, y un hábil maquinador que pudiera coordinar ambos elementos en su propio beneficio: entra en nuestra historia el entonces Presidente de la CBF don Jean-Marie Faustin Goedefroid de Havelange, más conocido por el resto del mundo como Joao(?).

Sudamérica al ataque: La Taca Independencia y el Mundialito

Si no es por Havelange no tiene nada que ver con el tema pero esta foto es una joya, se las dejo(?)

En 1972, el buen Joao descubrió con horror que el fútbol no estaba siendo parte de la celebración de los 150 años de la independencia brasileña organizada por el dictador general Emilio Médici (fanático de la propaganda y de tener a Pelé como mocito(?), la tortura de comunistas y famoso por presionar a Nixon para que apoyara el golpe de Pinochet) y se apresuró a organizar la Taca Independencia. Apoyado por la televisión local y por un dictador necesitado de propaganda, contó con todos los medios y recursos posibles, incluso organizar el torneo 3 meses antes del aniversario (!) para que contara con la mayor cantidad de equipos posibles: finalmente fueron 20 participantes (4 más que el Mundial de la época), entre ellos todas las selecciones sudamericanas (con figuras como Sotil, Caszely o Spencer), 7 europeas (entre las que destacaban la Unión Soviética subcampeona de Europa -aunque asistiría con equipo B- y el Portugal de Eusebio) y las exóticas participaciones de Irán (!) y los combinados de la CONCACAF y la CAF(!!!). Por si esto no le parece lo suficientemente bananero, a la final llegaron los locales y Portugal, habiendo jugado los lusitanos 4 partidos más en el torneo que su ex colonia (!). Previsiblemente los locales ganaron la final por la cuenta mínima y mientras el general Médici sacaba cuentas azules, don Joao Havelange pensaba en cómo globalizar su descubrimiento.

Apenas 8 años después y ya con Havelange a la cabeza de la FIFA, vendría una nueva oportunidad: se cumplían 50 años de la primera Copa del Mundo y el primer organizador y campeón necesitaba afirmar a su dictadura militar para que al pueblo, falto de triunfos deportivos (Uruguay no ganaba una Copa América desde 1967 y un Mundial desde 1950), no se le ocurriera a cambio pedir derecho a voto, libertad de pensamiento y derechos humanos(?). La premisa esta vez fue más simple y se invitaría a las 6 selecciones que hasta el momento habían resultado campeonas mundiales a un Mundialito en tierras charrúas (Inglaterra descartaría participar y se invitaría en su lugar a Holanda, bivicecampeón mundial(?)). La historia completa de este torneo y sus turbiedades es espectacular (con decirles que ni los uruguayos lo reclaman como oficial (!) y que un joven empresario italiano llamado Silvio(?) le debe muchísimo de su carrera posterior al Mundialito) pero sólo nos enfocaremos en que por problemas de organización, televisación y calendarización el torneo recién empezó el 30 de Diciembre. ¿Cuál es el problema? Que la dictadura había armado un referendo constitucional para Noviembre con el fin de legalizar su plan de Reorganización Nacional; como la propaganda había llegado tarde y además, seguros de su victoria, olvidaron arreglar las elecciones(!), ganó el “No” a legitimar el gobierno militar y lo que tenía que ser una fiesta de la dictadura (?) se convirtió en un clamor popular por la transición a la democracia.

De lo futbolístico en general, el breve torneo fue tomado más en serio por las selecciones sudamericanas, dado que el ojo de muchos jugadores europeos estaba puesto en las ligas locales (aunque eso no impidió que los aficionados vieran en vivo a algunos cracks como el defensor tano Gaetano Scirea y los delanteros germanos Allofs, Hrubesch y Rummenigge). El local Uruguay batió a Holanda e Italia en su grupo destacando el talento de un joven Rubén Paz y los goles de Waldemar Victorino (tío de nuestro conocido Mauricio). En el otro grupo Brasil se vio obligado a golear 4-1 a Alemania Federal para sobrepasar por diferencia de goles a Argentina (que presentaba al plantel campeón mundial reforzado por unos juveniles Ramón Díaz y Diego Armando Maradona) y clasificar a la final con un equipo bastante joven liderado por Batista, Toninho Cerezo y Sócrates y dirigido por Telé Santana. La final reeditaría aquella épica del encuentro entre ambos países por la final de 1950, repitiéndose el marcador: 2-1 para Uruguay, nuevamente con el gol decisivo a 10 minutos del final. El héroe esta vez sería Waldemar Victorino, al capitalizar un rebote que lo consagraría campeón y goleador del inédito torneo. Más detalles de la contingencia política (y un par de goles) pueden verse en el interesante documental uruguayo Mundialito.

Precursores directos y la Copa Rey Fahd (1992-1995)

Dibujarse mino no es patrimonio exclusivo de Valparaíso(?)

Pese al inminente fin de las dictaduras militares sudamericanas, el formato había presentado un gran éxito comercial gracias a la paulatina masificación de la televisión; además, la creciente globalización del fútbol permitía abrir otros mercados. Con la CAN (Copa Africana de Naciones) y la Copa Asiática ya consolidadas, a finales de los 70 ambas confederaciones decidieron organizar un torneo amistoso entre los campeones de ambas competencias. La primera edición (1978) fue un fiasco, pues se terminó suspendiendo ante la imposibilidad de jugarse el partido de vuelta entre Irán y Ghana (los asiáticos ganaron la ida). Recién en 1985(!) hubo un primer campeón, con Camerún llevándose el título ante Arabia Saudí por diferencia de goles. Sin mayor prestigio y sin rivalidad futbolística real entre ambas confederaciones, el interés por la copa decayó hacia finales de los 90, siendo reemplazada brevemente por la Copa Desafío AFC/OFC (ediciones de 2001 y 2003) antes de desaparecer definitivamente.

Donde sí había tradición futbolística y prestigio en juego era en Sudamérica y Europa, confederaciones que disputaban palmo a palmo los Mundiales y la Copa Intercontinental de clubes con el afán de superarse mutuamente (¿se acuerdan de esta época? Bosman y LPMQTP(!)). Por lo mismo, en 1985 se organizaría la primera Copa entre ambas confederaciones en honor a Artemio Franchi, ex Presidente de la Federación Italiana de Fútbol y de la UEFA hasta su muerte en accidente de tráfico (ya saben cómo conducen los italianos(?)) en Siena en 1983. El formato fue sencillo: las selecciones campeonas de UEFA y CONMEBOL se enfrentaban en partido único, con la localía alternando entre continentes edición por edición. No obstante, la ejecución volvería a quedar en deuda: tras una primera edición en que Francia derrotó 2-0 a Uruguay en París, la edición de 1989 no se realizaría jugándose a cambio un amistoso no oficial en que Brasil derrotaría por la mínima a una diezmada Holanda (el Milan de Berlusconi no había permitido viajar a Gullit, Rijkaard y Van Basten). La segunda y última Copa Artemio Franchi se entregaría en 1993, cuando Argentina gracias a Sergio Goycoechea vencería por penales como local a una Dinamarca sin su estrella Michael Laudrup. En 1998 y nuevamente de forma no oficial Brasil se impondría 2-1 a Alemania en Stuttgart, cerrándose definitivamente la historia de la Copa Artemio Franchi pese a rumores recientes de que, dado que Chile la había ganado, era por fin tiempo de revivirla (?).

Un año antes de la última edición oficial de la Artemio Franchi, en Arabia Saudí el Primer Ministro y al mismo tiempo Rey de la nación árabe Fahd bin Abdulaziz decidió buscar formas de distraer al pueblo de su régimen autoritario y encontró el ejemplo (?) sudamericano. Con el Mundial a estas alturas siendo un evento a nivel ídem (?), los JJOO de fútbol reservados tan solo a un puñado de adultos profesionales y con la debilidad del resto de los intentos por realizar torneos entre confederaciones, el Rey Fahd vio la oportunidad de negocio y el presidente de la FIFA (Aún(!) Joao Havelange) le dio el vamos: con incentivos económicos importantes, la Copa -disputada en Octubre de 1992- atrajo a las selecciones de Argentina (Campeona de América en 1991), EEUU (Campeona de la Copa de Oro de la CONCACAF 1991 -e importante aliado de Fahd, luego de que éste dejara pasar tropas americanas por su territorio para atacar a Saddam Hussein-) y Costa de Marfil (Campeona de la CAN de 1992). La selección trasandina se llevó el título con facilidad luego de golear 4-0 a marfileños y 3-1 a locales en la final, en la que más adelante sería reconocida como la primera Copa FIFA Confederaciones.

La segunda (y última) edición de la Copa Rey Fahd se disputaría en 1995, volviendo a participar los locales y esta vez con los campeones de las 5 principales federaciones: Dinamarca por la UEFA, Argentina por la CONMEBOL, México por la CONCACAF, Nigeria por la CAF y Japón por la AFC. Esta vez los trasandinos tendrían un rival de su jerarquía y pese a avanzar tranquilamente a la final por sobre nigerianos (que tenían un equipazo con Okocha, Amunike y Amokachi) y nipones, esta vez serían derrotados con facilidad por una Dinamarca que ahora sí se acordó de traer a Michael Laudrup. Los goles de ambas ediciones de la Copa están disponibles en este link.

La Confederaciones moderna toma forma

Eran más o menos no más estos dos (?)

Tras el infarto sufrido por el Rey Fahd en 1995, la disputa de la Copa se mantiene en Arabia Saudí por última vez en su edición de 1997. Esta vez el número de participantes subiría de 6 a 8 al agregar al campeón de la Copa Mundial 1994 (Brasil) y al campeón de la Copa de Oceanía 1996 (Australia), llegando de esa forma al formato de clasificación y de torneo actual. La única decepción vendría por parte del rechazo a la invitación por parte de la Alemania campeona de la Eurocopa ‘96, siendo reemplazada por la vicecampeona República Checa (los otros campeones fueron Uruguay -que ya había perdido su cetro en Copa América ese año a manos del mismo Brasil-, México, Sudáfrica y los Emiratos Árabes). El torneo sería dominado fácilmente por Brasil, que contaba con la dupla Ro-Ro en su apogeo y que anotaría 14 goles en sus 5 partidos en el torneo (7 de Romário, 4 de Ronaldo y 3 del resto(!)). Fuera del campeón destacaron jugadores como Viduka y Kewell en el sorprendente vicecampeón Australia (que igualmente perdió 0-6 la final con una auténtica exhibición del Scratch), Nedved y Smicer en la República Checa y unos jóvenes Alvaro Recoba y Marcelo Zalayeta en Uruguay.

En 1999 la ya denominada Copa Confederaciones sale del Medio Oriente y se organiza en México, mercado ya desde esa época muy rentable para la FIFA. No obstante, hay deserciones y ausencias importantes: Francia, campeón del último Mundial, no participa y le cede su cupo al vicecampeón Brasil. El Scratch, en tanto, hace una semana acaba de coronarse campeón de una nueva edición de la Copa América y decide darle descanso a su plantel, llevando un plantel mixto de suplentes y juveniles al torneo entre los que destaca un adolescente Ronaldinho Gaucho. Dado que ya se encuentran clasificados Brasil y México (ambos campeones de sus confederaciones), entran al torneo los vicecampeones Bolivia(!) y Estados Unidos. Alemania, Egipto, Arabia Saudí (esta vez como campeón y no como local) y Nueva Zelanda completan la lista de un torneo que desde muy temprano se abrió para los locales: un grupo sencillo (mientras Brasil, Alemania y EEUU se mataban en el otro), nunca salir de su estadio y el apoyo de la afición, el calor y la altura ayudaron a los aztecas a obtener su primer trofeo FIFA incluso derrotando 4-3 al Brasil alternativo en la final, hundiendo la dignidad de este deporte (que era tan hermoso(?)) unos cuantos metros más bajo tierra. Las figuras del torneo son Cuauhtemoc Blanco y Pavel Pardo en el campeón, Ronaldinho en el Scratch y Brian McBride en EEUU. También fue el último torneo mundial disputado por Lottar Matthäus, quien se retiraría del fútbol de selecciones tras la Eurocopa del año siguiente.

El día que el fútbol murió

Con la quinta edición del torneo vendría un nuevo cambio que acercaría al torneo a lo que conocemos hoy: la designación del organizador del mundial siguiente como organizador de la Confederaciones, en una especie de ensayo de logística e infraestructura previo al trofeo mayor. Así, en 2001 los encargados de la fiesta serían Japón y Corea del Sur. Dado que los nipones son al mismo tiempo organizadores y campeones de Asia y Francia ostenta simultáneamente los títulos de Europa y del Mundo se libera un cupo para un invitado, el que será México en su condición de campeón vigente del torneo. La lista la completan Brasil, Canadá(!), Camerún y Australia. La performance de los aztecas resultaría nefasta, siendo últimos del torneo con cero puntos mientras el local Japón sorprende al pasar primero sobre un deslavado Brasil en su grupo. La canarinha prefirió concentrar sus esfuerzos en un difícil proceso clasificatorio al Mundial y por lo tanto no presentaba a Romario, Bebeto, Ronaldo, Ronaldinho ni Rivaldo, entre otras estrellas. Pese a esto, la semifinal Francia – Brasil se consideraba la final anticipada. El campeón mundial, si bien traía varias ausencias significativas como Zidane, Henry y Thuram, venía menos desarmado y derrotó 2-1 a la verdeamarelha (goles de Pires -figura del torneo- y Desailly) antes de imponerse en la final ante el local Japón (gol de Vieira). Así, los galos se consolidan como potencia mundial en un torneo gris, con menos de 2 goles de promedio por partido.

La mancha negra del 2003

Sin Mundiales en el frente y con un campeón defensor que también es campeón europeo, FIFA hizo cuentas y decidió designar a Francia como organizadora de la edición del 2003, la última que no se realizó inmediatamente antes de una Copa del Mundo. Con Brasil como campeón Mundial y una inédita invitación al subcampeón (que Alemania rechazaría en beneficio del tercer lugar, Turquía), el resto de cupos serían cubiertos por los campeones continentales Colombia, EEUU, Camerún, Japón y Nueva Zelanda. Con Brasil enviando un equipo alternativo todo parecía dado para el bicampeonato galo, no obstante la selección de Camerún sorprendió con una gran campaña que lo dejó como líder de grupo y tras el cual enfrentó en semifinales a Colombia, poniéndose arriba tempranamente y manejando la ventaja hasta el minuto 72.

En ese momento y mientras caminaba cerca del círculo central, el volante camerunés Marc Vivien Foé se desplomó en el piso sin contacto con ningún rival, siendo el cafetero Jairo Patiño el primero en acudir en su ayuda. Luego de retirarlo del terreno y tras una hora de intentos de reanimación en el estadio, el jugador falleció antes de poder llevarlo a otro centro asistencial. Su muerte remeció al mundo futbolístico, generándose polémica sobre los controles médicos y sobre los esfuerzos que deben y pueden realizar los deportistas de alto rendimiento (la autopsia reveló una miocardiopatía hipertrófica, con riesgo de muerte súbita por ejercicio físico). La FIFA actuó con el tacto habitual (?) y decidió que el torneo debía continuar, debiendo el equipo camerunés jugar una final oficial 3 días después de que vieran a su compañero y amigo desplomándose en el campo de juego(!). El resultado final (victoria 1-0 de los locales con gol de oro de la figura y goleador Thierry Henry, dándole a Francia el bicampeonato) quedó como una mera anécdota: hasta el día de hoy Marc-Vivien Foé es el único jugador fallecido durante un partido de fútbol en un torneo organizado por la FIFA.

Tiempos modernos: Brasil saca la rola (?)

Cuando Argentina perdía finales con Brasil en vez de con Chile (?)

La primera edición organizada exactamente como la vemos hoy corresponde a la de 2005 en Alemania, en la que por competitividad resultó una de las mejores ediciones del torneo: los locales y Argentina (quien asistió como vicecampeón de la Copa América al estar el campeón Brasil clasificado vía Mundial) tuvieron un duro duelo por la punta del grupo A, mientras México sorprendía en el B al quitarle el primer lugar a Brasil (quien clasificó aguantando el empate ante un complicado Japón). Mientras los aztecas se enfrentaban (y caían) en semis ante Argentina en otro duelo dramático que se definió por penales, el Scratch debía mejorar mucho para derrotar a Alemania en su casa y lo logró por 3-2 a través de la letal combinación de Ronaldinho Gaucho, Kaká y Adriano en ataque. La final servía como ocasión propicia para que Argentina se vengara de su derrota en la final de la Copa América del año anterior, no obstante fueron destrozados con facilidad: 2-0 antes de los 15 minutos para una selección albiceleste que empezaba una racha aún vigente de finales consecutivas perdidas. A los ya destacados en el campeón corresponde agregar a Ballack y Podolski en Alemania, la dupla Aimar-Riquelme en Argentina y a tipos como Borgetti en México y el siempre vigente Aloisi en Australia.

Llega el 2009, no hay local fuerte (Sudáfrica sólo zafa de una eliminación prematura gracias a un grupo MUY débil) ni vicecampeón peligroso y el campeón del mundo llega en un pésimo momento, por lo que todo el torneo parece un preámbulo para el duelo que todos quieren ver: la España del tiki tiki campeona de Europa y el Brasil de Dunga campeón vigente de América y de la Confederaciones. Ambos pasan su grupo con sólo victorias; no obstante, la sorpresa llega en semis y España cae 0-2 con un EEUU que perdió en sus dos primeros partidos y se aferró a la vida de manera milagrosa con una combinación de resultados en la definición del grupo. Más sorprendente aún, en la final logran ponerse antes de la media hora 2-0 sobre Brasil e irse en esa condición al descanso(!!!). No obstante, el primer título mundial de la selección masculina de Estados Unidos deberá seguir esperando: el Scratch sale como una tromba a defender su título y con goles de O Fabuloso Luis Fabiano más un tanto agónico de Lucio consigue dar vuelta el marcador y asegurar su tercer título. Grandes figuras en este torneo fueron también Kaká en el campeón, el ataque de la sorpresa (compuesta con Dempsey, Donovan, Altidore y Bradley), la dupla Villa-Torres en el ataque español y los sorprendentes Rossi en Italia y Sidan en Egipto.

La última edición hasta nuestros días corresponde al 2013, y venía con un agregado especial: muchos se habían quedado con ganas de ver el Brasil – España en la final de Sudáfrica, lo que no pudo darse gracias a Felipe Melo debido a la inesperada derrota de la Canarinha ante Holanda en cuartos. Esta vez el partido podría darse en tierras brasileñas, lo que terminó pasando en la final de un torneo que, más allá de tener partidos entretenidos y llenos de goles (con un absurdo promedio de 4,3 por partido, en buena parte gracias a Tahiti), terminó siendo un preámbulo para el esperado partido entre ambas selecciones: si bien Italia y Uruguay dieron pelea especialmente en semifinales, no iban a robarle el protagonismo al plato principal. Una vez en esta final veríamos el comienzo de la debacle hispana (a esta altura bicampeona de Europa y campeona del mundo) y la gran actuación de Neymar, Fred(!!!) y compañía para enterar un humillante 3-0 para los locales dirigidos por Scolari que festejaban de esta manera un inédito tricampeonato. Además de los ya mencionados Neymar y Fred (repito, (!!!!!!!)) destacó la dupla Paulinho – Luiz Gustavo en mediocampo (que consiguió anular al tiki tiki hispano) y el portero Julio Cesar, mientras que en otros equipos destacaron los ibéricos Jordi Alba y Andrés Iniesta, el italiano Andrea Pirlo y los uruguayos Edison Cavani y Diego Forlán. Ah, este torneo también será recordado por esta vergüenza.

De cara a la edición 2017, ya sabemos que Brasil (fuera en cuartos de la Copa América 2015 y en semis del Mundial 2014) no podrá defender su tricampeonato por lo que Chile deberá representar en el torneo a Sudamérica, campeona de 5 de las 9 ediciones hasta ahora. Enfrente tendrá por primera vez a 3 equipos europeos: la campeona mundial Alemania, la campeona europea Portugal y la local Rusia, que buscarán la cuarta copa para la UEFA (y la primera para cada uno de ellos). Sólo hay un ex-campeón de Confederaciones en el torneo y ese es México, mientras otras 2 selecciones (Australia y Camerún) han logrado llegar a la final. Esperemos que la Roja consiga hacer historia coronándose campeón en esta décima edición de esta competencia de relleno de mierda oficial de la FIFA.

Torneo Scotiabank Transición 2017