Último Gol TV: Orgullo Inquebrantable, un documental sobre el fútbol uruguayo

aporte de @Rioplatense

Intro:

El éxito del fútbol uruguayo se enmarca dentro de un escenario no menos complejo que llamativo. Un escenario adornado por factores tan significativos como una muy baja población y una pobreza innegable en la competición local. Para ser más exactos, según el censo realizado el 2011, Uruguay cuenta con una población masculina de 1 millón 578 mil habitantes. Asimismo, el contexto que engloba al campeonato doméstico está definido por estadios en mal estado, infraestructuras obsoletas y poco público en las gradas, lo que evidentemente le resta atractivo. Factores que, sin embargo, no impidieron que el “paisito”, como se autodenominan afectivamente los uruguayos, se erigiera como un grande.

Ésta fue la motivación del proyecto: en primer término, ¿de dónde salen tantos jugadores sobresalientes en Uruguay, con una población tan reducida y escasos recursos económicos? Es un escenario increíble: en poco menos de 400 mil jóvenes descansa la responsabilidad de mantener una tradición histórica. Ahora mismo, el mejor ejemplo es José María Giménez, quien con tan sólo veintidós años, titular en el exitoso Atlético de Madrid de Diego Simeone, es el llamado a comandar la zaga celeste, tras recibir el testigo del excapitán Diego Lugano. Otros ejemplos válidos son los casos de Luis Suárez, Diego Godín o Edinson Cavani, figuras de los equipos más exitosos de Europa en la actualidad.

Asimismo, ¿cómo un país tan pequeño ha conseguido tantos logros? Con diecinueve títulos en su haber, Uruguay es el país que más ha ganado en la historia del fútbol. Más que Argentina y Brasil, los gigantes sudamericanos, quienes poseen diecisiete campeonatos; más que Alemania e Italia, potencias europeas, con siete y seis títulos respectivamente.

Conclusiones:

El fútbol en Uruguay es algo más que sólo un deporte: es un elemento distintivo, muy arraigado a partir de los éxitos que se consiguieron a principios del siglo pasado y que, con el pasar del tiempo, se fueron acentuando hasta constituir parte de la idiosincrasia del país. Se convirtió en una costumbre y, consecuentemente, en un embajador del país oriental.

El vínculo cultural que alcanzó el deporte rey en Uruguay dio forma al entramado que hoy caracteriza a su fútbol: a la creación de organismos como la Comisión Nacional de Baby Fútbol en 1968, hoy Organización Nacional de Fútbol Infantil, para dar continuidad a un proceso que tenía por objetivo perpetuar la exitosa historia que estaba desarrollando el país en el fútbol. Así, en Uruguay se constituyó una estructura que sirvió como modelo para formar a los jugadores del futuro. Un modelo con particularidades que lo hacen único en el mundo, y que, como señaló el subsecretario de deporte, Alfredo Etchandy, no deja que se escape ningún talento en el país.

En ese sentido, este micro-documental trata de demostrar que el baby fútbol uruguayo ha sido sin dudas el gran responsable de la formación de sus jugadores, no sólo a nivel futbolístico propiamente tal, sino que también a nivel de temáticas más complejas como la construcción de carácter y madurez: la capacidad de aguantar la presión y ser competitivos desde muy temprana edad, lo que posteriormente se reproduce en las características históricas del fútbol uruguayo, en su estilo aguerrido. Asimismo, este modelo ha permitido que Uruguay se convierta en un país exportador de jugadores por excelencia, gracias a la capacidad de adaptación que logran en los futbolistas emergentes.

Participaron, entre otros, Martín Lasarte, Sebastián ‘Papelito’ Fernández, Esteban Conde, Sebastián Eguren, Rubén ‘Principito’ Sosa y Pablo Forlán, el papá de Diego.