Por una desgracia, Chile pierde la Copa Confederaciones 2017 a manos de Alemania… tranquilos, que ya volveremos…

El tiempo es implacable para todos nosotros, tanto para bien como para mal, y a uno le toma un rato el poder darse cuenta de ello: algunos pueden conectarse con más muchas personas, otros pueden tener mejores o peores situaciones laborales que las que tenían antes, otros pueden conocer y hasta perder al amor de su vida, otros pueden ver llegar a una nueva persona a esta faz de la tierra e incluso puede que alguno se haya ido de este mundo para siempre… Dos años traen más experiencia y nuevos retos, tal como lo que vuelve a convocarnos el día de hoy, algo que 730 días atrás era completamente impensado, ¿o alguno de nosotros se imaginaba que veríamos a la Roja jugar una final intercontinental? Hoy, domingo 2 de julio de 2017, Chile se presenta en el Krestovsky Stadium como el bicampeón de América que en la final de la Copa Confederaciones 2017 quiere sumar su tercera copa de renombre en sus vitrinas, pero esta vez tendrá frente a Alemania, quien si bien no fue a Rusia con sus jugadores de mayor jerarquía, es ni más ni menos que el actual campeón del Mundo. Luego de ver cómo en tres ocasiones seguidas se coronaba Brasil, hoy se definirá un nuevo campeón de la Copa Confederaciones en San Petersburgo y tal como lo hicieron ambas selecciones ante Argentina en el Nacional y en el Maracaná, tanto la Roja de Todos como Die Mannschaft intentarán entrar a los anales de la historia como el campeón Intercontinental a menos de un año del arranque del Mundial. Todos los detalles estarán, como siempre, en su página amiga, ÚltimoGol.cl

EL CAMINO A LA FINAL

Nuestros gladiadores tuvieron que verse las caras ante Camerún, Alemania y Australia en la fase de grupos, donde primero vencieron al campeón africano por dos goles a cero, con anotaciones de Arturo Vidal y Eduardo Vargas (con asistencia del VAR) incluída, luego vino el primer apronte ante los alemanes que fue de poder a poder, quedando todo al final en un empate a un tanto con el gol de Alexis Sánchez (que lo convirtió en el máximo anotador de la Selección Chilena) y la anotación del delantero alemán Lars Stindl. Con el panorama “más favorable” para pasar como primeros, el campeón asiático fue el que puso la pista más dura para la Pizzineta, quedando la Roja contra las cuerdas a solo un gol de ser los peores campeones de América de la historia (?), para entrar y arreglar esta historia el Profesor Macanudo contó con Martín Rodríguez quien fue el que selló el 1-1 final ante Australia que le permitió a Chile clasificar como segundo del grupo B.

La semifinal obligaba a ir a Kazán a enfrentar al campeón de Europa, Portugal, que tenía como gran figura a Cristiano Ronaldo, pero tal como fue en las finales de Copa América de 2015 y 2016, la “manada de lobos” secó por 120 minutos al mejor del mundo y lo llevó a una tanda de penales donde el equipo sacó a relucir toda la experiencia adquirida en las finales ante Argentina: Vidal, Aránguiz y Alexis convirtieron para Chile, y Bravo estuvo notable atajando los penales de Quaresma, Moutinho y Nani. ¿Y Cristiano? Se quedó esperando la gloria del quinto penal que nunca llegó.

En las manos del Capitán.

Alemania descansó a la mayoría de sus jugadores que no se cansan de ganar copas en sus clubes y llevó a una selección de proyección teniendo la vista fija en el recambio. Eso no les impidió para nada el poder dar cuenta de Australia en el primer partido del Grupo B por tres goles a dos, con goles de Lars Stindl, Julian Draxler y Leon Goretzka, donde los errores del arquero Bernd Leno estuvieron a la orden del día, ni de vencer a Camerún en el tercer duelo por 3-1 con anotaciones de Kerim Demirbay y dos de Timo Werner. Quien le plantó cara y jugó de igual a igual fue Chile -para variar- y acabaron repartiendo tablas en un entretenido empate 1-1 en Kazán. Estos tres resultados le permitieron a los campeones mundiales el ganar su grupo con 7 unidades a su haber.

La semifinal les enfrentaba al campeón de Norteamérica, México, que fue competitivo solo por ocho minutos, lapso de tiempo que se demoró Leon Goretzka en desnivelar dos veces el partido en favor de los dirigidos de Joachim Löw, Timo Werner y Amid Younes completaron el marcador de 4-1 para los alemanes, y Marco Fabián de la Mora puso el gol del honor. Aún jugando un día después que la Roja, casi ni se despeinaron para llegar a la final.

Oh, los alemanes.

EL ÁRBITRO

Solo le pedimos un penalcito a favor que no la cague.

El serbio Milorad Mazic será quien tenga la obligación de impartir justicia mañana en la cancha de San Petersburgo, será secundado por sus compatriotas Milovan Ristic y Dalibor Djurdjevic, y el esloveno Dabor Skomina será el cuarto juez. A cargo del videoarbitraje estarán el francés Clement Turpin, el esloveno Jure Praprotnik y el portugués Artur Dias. Se da la curiosidad de que son todos árbitros europeos, en una final donde juegan un europeo contra un sudamericano… ¿hay ‘gato encerrado’ o Papi Infantino mantendrá todo en orden para no quemarse tan pronto?

Y la respuesta a esa pregunta llegó horas antes de la final, ya que en lugar de Turìn, Praprotnik y Dias, la FIFA modificó los árbitros a cargo del VAR: ahora estarán viendo la tele el brasileño Sandro Ricci, el paraguayo Enrique Cáceres y el burundés Jean Claude Birumushahu. La razón habría sido la molestia de la CONMEBOL ante la decisión de la FIFA de designar a siete árbitros de la UEFA para el choque entre la Roja y la selección alemana, dejando de lado a los jueces sudamericanos y del resto del mundo.

Milorad Mazic nació el 23 de marzo de 1973 en la antigua Yugoslavia, tiene 44 años y es árbitro con estándares FIFA desde el año 2009, ha dirigido en las ligas de Serbia, Rumania, Qatar, e incluso fue contratado para arbitrar un clásico en la liga egipcia entre Al Ahly y Zamalek. Es el árbitro que más veces ha dirigido el clásico mayor del fútbol serbio entre el Estrella Roja de Belgrado y el FK Partizan. Ha dirigido en la Champions League, Europa League, Mundial de Brasil, Eurocopa 2016 y la final de la Supercopa de Europa 2016 entre Real Madrid y Sevilla.

Tiene dos antecedentes curiosos, el primero es en unos cuartos de final entre Real Madrid y Atlético de Madrid donde después de mostrar cinco amarillas en un empate sin goles en el Vicente Calderón, el volante Mario Suárez lo criticó diciendo que “el árbitro fue muy malo, no pueden poner a un árbitro serbio para esta clase de partidos”. El segundo antecedente tiene que ver un poco más con lo que nos convoca: En el duelo entre Alemania y Portugal en el Mundial de Brasil 2014, le concedió un discutido penal a los alemanes y echó a Pepe a los 37 minutos de partido… A tener ojo.

FORMACIONES

El Profesor Macanudo dispondrá a los siguientes gladiadores para la final: El capitán Claudio Bravo en la portería, una línea de cuatro en defensa compuesta por Mauricio Isla, Gary Medel, Gonzalo Jara y Jean Beausejour, un rombo en la mitad de la cancha con Marcelo Díaz al centro, Charles Aránguiz por derecha y Pedro Pablo Hernández en el sector izquierdo, dejando a Arturo Vidal más adelantado y a Eduardo Vargas con Alexis Sánchez juntos en punta en busca de la gloria.

Die Kömemokken, en cambio, jugará una nueva final con Marc André ter Stegen bajo los tres tubos, una línea de tres en defensa con Niklas Süle como líbero y Matthias Ginter con Antonio Rudiger como stoppers, Emre Can y Leon Goretzka estarán en el medioterreno dejando a Joshua Kimmich y a Jonas Hector como laterales-volantes en la derecha y en la izquierda, respectivamente. Lars Stindl y el capitán Julian Draxler serán el nexo para el centrodelantero Timo Werner, quien irá en punta.

¿Y entonces?

A lo largo de toda nuestra vida, alguno de nosotros quizás habrá escuchado en alguna parte, cosas parecidas a la lista que presentaremos a continuación:

  • “Si Chile no fue campeón del Mundo en el ’62 nunca lo va a ser en la vida…”
  • “Chile nunca va a salir campeón de América…”
  • “Somos demasiado desorganizados como para querer ser campeones de algo…”
  • “Vamos a tener que ver los mundiales por la tele…”
  • “Somos muy malos, nunca ganaremos nada porque la raza es la mala…”
  • “La maldición de los #100Años es demasiado fuerte, por eso no ganaremos algo…”
  • “Chile ni jugando de local va a ser capaz de ganar una Copa América…”
  • “Messi ya va camino a levantar la Copa América en el Nacional…”
  • “Chile de chiripa ganó la Copa, total, a nosotros se nos caen las Copas América de los bolsillos…”
  • “La Copa América Centenario es la revancha, es la Copa más fácil para Argentina…”
  • “Es imposible que el rayo caiga dos veces en el mismo sitio: Argentina va a ser campeón…”
  • “Dos veces nos ganaron, pero fueron las dos por penales, bah, cuando ganen un Mundial hablamos…”
  • “Oh, mirá el casamiento de Lionel, por favor, cuánto glamour, viejo… ¿hay una Copa Confederaciones jugándose? Bah, mirala a Antonella, qué feliz que está…”
  • “El que gana la Copa Confederaciones después no gana el Mundial, así que es mejor que Chile no la gane…”

99 años de triunfos morales, efímeros momentos de felicidad y amargas derrotas quedaron enterrados para siempre un 4 de julio de 2015. 729 días después, estamos a horas de ver a la Selección jugarse la vida una vez más por 90 (o 120) minutos con el único propósito de llenarse de gloria y poder darle una nueva alegría a este país, tal como ya lo hicieron en la Copa América 2015 y en la Copa América Centenario, ahora, si nos ponemos a pensar, con todo lo que ha rodeado esta Copa y al tiempo que nos ha llevado el estar acá: ¿Acaso importa que Paul Breitner diga que esta Copa no vale nada? ¿O qué importa que Alemania haya traído jugadores jóvenes y no a los titulares? ¿Y qué importa eso de que “el que gana la Confederaciones después no gana el Mundial”? En ese caso, ese sería un problema para nuestros gladiadores en el 2018…

Pero no es un problema hoy, ya que estos jugadores nos han dado muchas muestras que la historia está para romperse.

¡VAMOS CHILE!

PD: Para la cobertura del partido para definir el tercer lugar entre Portugal y México, visiten la página 2 de este post.