[Copa Confederaciones 2017] Experiencia de un Ugil en Rusia

Nuestro corresponsal en Bélgica, el buen @gimmy_fdx nos trae este reporte sobre su estadía en la Madre Rusia durante la pasada Copa Confederaciones, con bastante información útil para quienes estén pensando en cruzar el charco el próximo año para alentar a nxestros gladiadores si es que clasificamos.

Rusiaventuras: Experiencias en la Copa Confederaciones

La 2da razón más importante para ir Rusia el próximo año

Uno de los objetivos de la Copa Confederaciones aparte del billete que le gusta a la SOA FIFA es poder testear al país anfitrión de la próxima Copa del Mundo en su capacidad organizativa. Es así como asistir al torneo fue una gran oportunidad y solo excusa para muchos para recrear la vista y hacerse los lindos para ver un evento futbolístico de nivel global y conocer un país que, por sus tradiciones, forma de vida y ciudades, luce apartado y pareciera estar fuera del típico circuito que toman los turistas que viajan a Europa (cuyas luces siempre se las roban Italia, España, París o Londres). Sí, algunos pueden considerar Rusia parte de Europa y otros no, pero es cierto que está un poco más lejos del alcance en distancia e interés.

Así, quizá utilizando un formato de diario de viaje, pero sin pretensiones de serlo, voy a ir contando mi experiencia personal en este periplo. Espero les sirva esta guía para los que están planificando ir el próximo año al Mundial si es que clasificamos, o para que se entusiasmen.

CÓMO LLEGAR

Desde Europa: El pasaje desde Bruselas a Moscú ida y vuelta me costó $125.000 en modo normal via Brussels Airlines, no lowcost. En realidad, creo que no existen vuelos lowcost a Rusia. La única salida económica es tomar algún vuelo de Ryanair a Riga o Vilna y de ahí trasladarse en tren o bus a Moscú (12-15h aprox) pero con la consiguiente condición que solo es con bolso de mano.

Desde Chile a Europa: Desde Santiago a alguna ciudad europea se pueden encontrar pasajes en menos de 700 mil pesos ida y vuelta, dependiendo de la fecha y destino, pero si se quiere hacer menos leseo y viajar directamente a Rusia se puede simplemente tomar una combinación, vía París por ejemplo, compensando con ahorro de tiempo el pagar un poco más.

Aeropuerto y traslado al centro: El Aeropuerto al que arribé en Moscú fue Domodedovo (uno de los tres que hay, junto con Sheremetyevo y Vnukovo), que queda en las afueras al sur de la ciudad. Para llegar al centro hay dos opciones. Una, es la que tomé yo: un bus con el recorrido 308 que se demora algo más de media hora hacia la estación de metro Domodedovskaya (link a mapa del Metro de Moscú: http://news.metro.ru/15/w-map.jpg ) y que cuesta 82 rublos (algo así como $910). Luego, tomar el metro desde esa estación al centro es fácil ya que es la línea verde directa a Teatralnaya, la estación del teatro Bolshói y que está ubicada a una cuadra de la Plaza Roja.

Aeropuerto Domodedovo

La segunda opción es tomar el tren Aeroexpress que cuesta 420 rublos ($4700) y que también por el mismo tiempo de viaje deja en la línea verde pero mucho más cerca del centro de Moscú (Paveletskaya). Durante la Copa, era un servicio gratuito para los portadores de tickets de los partidos, pero solo dos días antes y dos días después de cada encuentro. Como llegué 4 días antes del partido de Chile, habría tenido que pagar y como representante de la bancada rata no lo tomé.

MOSCÚ

Metro: Para el Metro existen innumerables opciones (ticket de viaje único, un pack por cantidad mayor de viajes, pases diarios, etc) pero al final compré la Troika, similar a la tarjeta Bip a la que le cargas dinero y te va descontando 35 rublos ($387) por viaje. Así también, durante cada jornada de partido que se efectuara en alguna ciudad sede de la Copa Confederaciones, el transporte público en su totalidad durante todo el día era gratuito (no sólo en dirección al estadio). A la entrada de todas las estaciones de metro y trenes hay control con detectores de metales tanto a personas y para equipajes aprendan casinos chilenos.

La tarjeta Troika para el Metro de Moscú

Alojamiento: Para esto no fui lo más ahorrativo porque encontré dormitorios privados a precios razonables, y por temas de seguridad y estar más viejo y amargo los preferí por sobre las piezas compartidas. Por ejemplo, en Moscú a través de Airbnb pagué $14300 por noche a dos cuadras del Teatro Bolshói. Por problemas de disponibilidad, tuve que elegir otro lugar para los días siguientes, el cual era una suerte de apartamento donde arrendaban piezas. Allí me salió $19800 la noche, en la estación Begovaya en el tercer anillo de la ciudad (link a mapa del Metro de Moscú: http://news.metro.ru/15/w-map.jpg ). Quizás habían opciones más económicas, incluidas piezas con las mismas características y obviamente las habitaciones compartidas, pero para las prestaciones ofrecidas (cama doble, TV, WI-FI, acceso a cocina, pero sin baño privado) me pareció OK.

Free-Tours: Los días en Moscú variaron de nublado a lluvia, incluso habiendo 8-11°C el día 15 de Junio. La gente me contaba que eso no ocurría hace una chorrera de años, vaya suerte (?). Como en UG a nadie le faltará alguna rusa que los lleve en un tour personalizado y privado por la ciudad, no sé si sea necesario señalar que aquí, así como en varias ciudades turísticas del mundo, existen los famosos “Free Tours” que consisten en que una persona en Español o Inglés los guía por aprox. 1 Sebacrac 2 horas y media caminando por la ciudad, y al final del tour recibe alguna propina según sea su cariño o qué tan fuerte sea el PSLP (?). En mi caso, tomé uno que partió en el teatro Bolshói a las 10am y que resultó bastante útil a modo de introducción para ir conociendo la ciudad.

La Plaza Roja en un día veraniego

Lugares: No soy quién para recomendar qué hay que visitar porque todos tienen intereses diferentes, pero aparte de los típicos (Plaza Roja, Kremlin, Catedral de San Basilio, Bolshoi, GUM, El Mausoleo de Lenin, Catedral del Cristo Redentor, la calle Arbat sobrevalorada), me gustó el Parque Gorki, los Jardines de Alexander, y algunas estaciones de Metro que por dentro son muy atrayentes. Además, siempre llamarán la atención Las Siete Hermanas, aunque no se ilusionen, son solo los siete edificios con arquitectura imponente y similar ideados por Lenin y que están repartidos por la ciudad.

Estaciones del metro en su interior (N. del Editor: Nada que envidiarle a Baquedano o Ñuble)

Estadio: El estadio donde se disputaron los encuentros de la Copa Confederaciones en Moscú (y dónde jugó Chile ante Camerún y Australia) es el Spartak Stadium. Con sus colores exteriores rojo y blanco, parecía una bienvenida hacia la selección (?). Queda algo alejado del centro neurálgico de Moscú, pero hay conexión directa con el metro a los pies de la entrada al estadio.

El recibimiento en las afueras consistía en simpáticos voluntarios y voluntarias, de entre 18-25 años en su mayoría, diciéndote ‘privet’, ‘hola’ o ‘hello’ cada 20 metros, ofreciendo su mano para hacer un ‘chócale’ (high-five pa’ los siúticos), e incluso abrazos gratis de los cuales muchos compatriotas se abalanzaban para apoyar la causa. Además, habían artistas en zancos, mimos los peores y banditas que tocaban clásicos de ayer y hoy (?)

Al ingreso hay una exhaustiva revisión, que consiste en primero presentar la entrada al partido y el FanID (una suerte de identificación de hincha que era un documento oficial incluso en el control de pasaportes del aeropuerto), y posteriormente escaneo y chequeo visual a las mochilas (que sí dejaban entrar, no así comida). Ahora, sí andabas con muchas cosas, habían también disponibles lockers que según tengo entendido eran de forma gratuita.

Los precios de los bebestibles adentro del estadio eran bastante normales para este tipo de eventos. Medio litro de la cerveza local estaba en 200 rublos ($2210), y la Bud en 250 rublos ($2762) servidas en un vaso plástico no desechable conmemorativo que servía de memorabilia. Además, las gaseosas como la Coca Cola de 500cc estaba en 150 rublos ($1660). De comida ni hablar, la oferta era bastante mala y no vale la pena, así que lo mejor era ir lleno de antes.

Los vasos de cerveza (N. del Editor: Que chucha ese pulgar D:)

Los chilenos y los rusos: Desde un principio los hinchas rusos se mostraron bien cercanos a los chilenos: se les pegó el “Ceacheí/Chi chi chi le le le” y animaban a la Selección Chilena incluso más que los propios chilenos cuando el partido nos tenía pal loli. Se acercaban a pedir fotos, y se formó de verdad una singular relación de cercanía, nada de animadversión. Pero también en mi visita uno ve la otra cara, donde sin alcohol en el cuerpo son muy parcos, no sonríen mucho, si no entiendes ruso no se muestran tan amables y cuando traté un par de veces de pedir ayuda con unas direcciones en la calle pasaban raudamente de largo (donde no creo que el no saber Inglés haya sido la excusa, porque tenía las direcciones escritas en cirílico).

Me pasó un día en una estación de tren que un joven policía ruso estaba haciendo un control de rutina aleatorio a quienes circulaban por el hall principal. La cosa es que al yo decirle que no hablaba ruso y sí hablaba Inglés, él sacó de su bolsillo un diccionario que más que nada contenían las frases que usan los policías con su respectiva traducción al Inglés (oraciones tales como ‘¿puede abrir su bolso, por favor?’, ‘¿puede mostrarme su pasaporte?, o ‘¿cuál es el motivo de su visita a Rusia?’). Después de 4 ó 5 preguntas en las que se demoraba como 30 segundos en formular cada una buscando la traducción en su diccionario, el policía ruso estaba muerto de la risa, y al final en un esforzado Inglés me dice (también ayudado por su librito) ‘muchas gracias por su atención’ xD. Mi conclusión, es que los rusos pueden ser muy buena onda como así también pesados, un país sin términos medios.

Hablando del idioma, si bien cuando llegué no sabía nada más que palabras básicas en ruso (privet, kak dela?, spasibo, pazhalsta, horosho, poka!), en 3 ó 4 días al menos ya estaba leyendo el alfabeto cirílico sin querer. Ahora, de saber qué significaba lo que leía es otra cosa xD

Trenes: Los trenes entre ciudades sedes también eran de forma gratuita gracias al Tío Putin. Había que tener el FanID nuevamente, el Pasaporte, el ticket para el partido en la ciudad de destino y reservar la cama vía internet. Sí, eran trenes con compartimentos: 4 camas en cada pieza. En dos oportunidades me tocó viajar solo en un compartimento de 4, y en otras dos con unos chilenos y unos rusos. Como los traslados duran entre 12h a 16h (menos mal no nos tocó en Sochi), elegí los trenes nocturnos que incluso estaban disponibles pasadas las 2am, 3 horas después de terminado algún match.

Compartimento en su interior

KAZÁN

La segunda parada fue Kazán. Queda al este de Moscú y donde la presencia de los tártaros la hacen singular comparada con las otras dos grandes urbes rusas. Es una ciudad no tan grande, y donde como gran atractivo destaca su Kremlin frente al río Kazanka, parte del Volga, y dentro de él se encuentra la Mezquita Qol-Şärif de data más nueva que los tiempos de Iván El Terrible (cuando el Kremlin fue construido). La calle peatonal comercial es la calle Bauman y que justamente termina en el lugar ya mencionado.

El Kremlin de Kazan y la Mezquita

Buses: El ticket en transporte público cuesta 25 rublos ($280), pagándole el pasaje a un cobrador/a que va directamente a tu puesto a recibir el dinero. Aquí también era válido que en día de partido el boleto era sin costo teniendo ticket al partido y FanID.

Alojamiento: También en un departamento con arriendo de piezas, la noche tenía un valor de $13000 donde me alojé.

Estadio: El Kazan Arena (donde Chile jugó ante Alemania en la fase de grupos, y frente a Portugal al cual no tuve la oportunidad de ir) también es un estadio moderno, pero el acceso el día de partido fue algo diferente al de Moscú. El estadio está situado saliendo de la ciudad al lado del río, y frente a uno de los puentes que lo cruza. Aquel día el puente se cerró, por lo que el bus por el lado que me vine sólo llegó hasta bien antes del inicio del cruce del puente, y desde allí tuvimos que caminar cruzándolo a pie (debe haber sido un poco más de 1km en total).

Kazan Arena

Otras opciones para visitar: Entre el partido con Australia y la Final, me escapé a Helsinki y Tallin que no quedan lejos de San Petersburgo (6h en bus) pero antes me di un viaje corto desde Moscú a la ciudad de Tula UG y El Trencito en éxtasis (2h de distancia en tren) donde está la casa y tumba de León Tolstoi: un parque inmenso que está algo alejado de la ciudad mencionada, pero que vale mucho la pena ver.

SAN PETERSBURGO

La última parada fue la sede de la Final, San Petersburgo. Conocida por sus canales, el río Neva que la cruza, los puentes que se levantan durante la noche dividiendo la ciudad en dos, y por las ‘noches blancas’, es una bonita ciudad. Allí destacan el Museo Hermitage, la arquitectura de sus edificios (en especial en Nevsky Prospekt), pero así también posee un museo militar muy interesante con una mini exposición acerca de la mundialmente famosa Kalashnikov.

Metro: El costo del pasaje es de 45 rublos ($500) y se paga mediante un token o moneda obtenida en una máquina. También hay otras opciones como en cualquier ciudad grande.

Alojamiento: El alojamiento aquí, con las mismas características anteriores, me costó $17500 la noche.

Previa de la Final: A las 11am se repartieron las banderas de Farkas en frente del hotel donde se hospedaba la Selección. Habiendo banderas de tres calidades (de plástico de bolsa (?), de genero normal y género bordada), obviamente los que repartieron se quedaron con las mejores y con la mayoría de los gorros :C LTA . Aun así, no todos fueron a buscar banderas así que varios nos llevamos un pack con varias banderas para repartir en el estadio, no solo a chilenos, sino también a los rusos y extranjeros que nos apoyaban y ganarnos sus corazones <3.

Repartija de las banderas

Estadio: Para acceder al Zenit Arena (St. Petersburg Stadium para estos casos), hubo que caminar 1,5 km a través de un parque luego de la salida del metro. El estadio es bastante imponente, y se gastó un dineral en su construcción. En la parte donde yo estaba, encontrar los baños fue caótico ya que no había señalización clara y una vez ubicados entrar en el entretiempo fue una odisea. El final de la historia ya todos los sabemos y no vale la pena recordarlo por quéeeeeeeeeeeeeeeee! :C

Saint Petersburg Stadium

 

DATOS PARA LA #BANCADARATA

Souvenirs: Es más que claro que el consejo para ahorrar es evitar el centro de las ciudades. Los precios más convenientes se encuentran en Moscú en el Mercado de Izmailovo (metro Partizanskaya) donde visiblemente los mismos productos (gorros rusos, pañoletas, magnetos, matroshkas, etc) están más baratos que en los locales del centro, pero aparte se pueden conseguir descuentos al regatear. Varios de los vendedores incluso hablan en español.

Alimentación: Recomendaría probar los platos más típicos como la sopa borsch (aunque su origen sea ucraniano), los pelmenis, la empanada llamada Uchpuchmak y el dulce típico de Kazan que se llama Chak-chak.

Si quieren una comparación de precios para hacerse una idea, utilizaremos el siempre infalible (?) índice BigMac donde una hamburguesa de estas en el McDonald’s cuesta 130 rublos ($1440) y la hamburguesa simple pequeña 50 rublos ($553). Una promoción más saludable (?) de un café más un helado con alguna salsa de fruta costaba 99 rublos ($1100). Además, en KFC había una promoción bancada rata seal of approval de un vaso de 7up, 5 piezas de tutos o pechuga de pollo, y papas fritas por 169 rublos ($1880). Bueno, si tienen tarjeta de crédito, en McDonald’s o Burger King es muy simple hacer un pedido ya que tienen pantallas touch con los menús en inglés.

Y un consejo que no está demás, siempre considerar comprar cosas en el supermercado.

Internet: Señal WI-FI hay casi en todos lados (incluido los vagones del metro en Moscú y San Petersburgo), pero lo particular que sucede en Rusia es que en la mayoría de los puntos WI-FI piden una verificación, que consiste en que te mandan un SMS con un código. El problema es que en parte de ellos solo está disponible mandar el SMS a un número ruso (equis de). Hay que considerar también que si andas con tu SIM chilena al recibir uno de estos SMS pueden haber costos de roaming. En mi caso no compré ningún chip ruso, así que preferiría que alguien que lo haya hecho diera algún dato y qué tal resultó.

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