CEFUG – Tendón de Aquiles

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Vuelve una nueva edición de CENTRO DE ESTUDIOS FUTBOLÍSTICOS UG, conocido popularmente con su acrónimo CEFUG, donde intentamos analizar el mundo del fútbol desde una óptica más profesional, desmenuzando este deporte con las distintas áreas y ramas del conocimiento. Así como en las ediciones pasadas hicimos gala(?) de nuestros conocimientos jurídicos con el análisis del caso Cabrera ante el TAS y el funcionamiento de los órganos jurisdiccionales de la FIFA, esta vez nos enfocaremos en el aspecto médico. Específicamente, analizaremos una de las lesiones más graves que afectan a los futbolistas y en particular que sufrieron dos de nuestros futbolistas más importantes en la actualidad, como Charles Aránguiz y Claudio Bravo -también Javier Zanetti, David Beckham, Fernando Gago, por nombrar otros-, nos referimos a la rotura del tendón de Aquiles. A continuación haremos una somera descripción clínica, tratamiento y secuelas que puede dejar en un deportista profesional.

Tal como lo mencionamos, muy en boca ha estado el tema del portero de la selección para la próxima Copa América que se juega en Brasil en este año. Esto porque existen dos alternativas válidas para el puesto: La primera opción es Gabriel Arias, quien ha sido el portero titular en la mayoría del proceso de Reinaldo Rueda. La segunda opción es la veteranía de Claudio Bravo, de indudable carrera por la selección nacional.

Si hablamos de la segunda opción, existe un problema no menor. Y es que el portero del Manchester City no ha logrado jugar durante toda la temporada debido a una rotura del tendón de Aquiles que presentó en julio pasado. Esta lesión no solo ha sido un problema para él, sino que Charles Aranguiz también tuvo un tiempo bastante extenso para recuperarse del trauma y otro tiempo más para recuperar su nivel futbolístico.

¿En qué consiste la lesión? ¿Cuánto tiempo se necesita para recuperarse? ¿Cuánto tiempo necesita un deportista para poder llegar a un nivel alto? En esta nueva edición de CEFUG vamos a hablar sobre unas de las lesiones más famosas del mundo deportivo, tanto en el fútbol como en otras disciplinas.

¿Qué es el Tendón de Aquiles?

El tendón de Aquiles o también conocido como tendón calcáneo es un haz tendinoso que lo conforman el músculo soleo y el músculo gastronemio (comúnmente dicho como “gemelo”), formando lo que es el llamado tríceps sural. Este haz, de 15 centímetros de largo aproximadamente, comienza a la altura de la pantorrilla y se inserta por debajo del pie, más específicamente en la cara posteroinferior hueso calcáneo, en donde se une a las aponeurosis plantar. Su disposición, a grandes rasgos, es en forma de espiral y cónica, rodeada de algunas capas que lo protegen. Este presenta también una rica irrigación sanguínea y una inervación nerviosa, donde existen receptores que permiten saber tanto la posición del músculo (propioceptores) como la contracción de los músculos (nocioceptoras).

El tendón de Aquiles es tremendamente extenso y grueso, por lo que lo convierte en el más potente en el cuerpo humano. Además, tiene unas propiedades viscoelastica que permiten elongar de buena manera los movimientos de la pierna.

Ahora, ¿Qué movimientos permite hacer el tendón? En primer lugar, la inserción de los músculos ya mencionados permite el 93% de la fuerza que uno hace para flexión plantar del pie. Este movimiento permite hacer tareas básicas en el fútbol, como por ejemplo el movimiento que hace un jugador cuando patea con el “empeine” el balón. Pero no solo hace eso, ya que la disposición del haz está tan estructurada que permite absorber impactos y replegarse, logrando liberar energía y transformarlo en fuerza propulsora, como cuando uno corre.

https://images.cdn.fourfourtwo.com/sites/fourfourtwo.com/files/styles/image_landscape/public/carlos-france1080_0.jpg?itok=E2eIZ4F6&c=f995d8e06110de1feb4ea0ddaff49b84

La rotura del tendón de Aquiles

A pesar de ser un tendón tremendamente fuerte como se describió, es una zona que de cierta manera se lesiona con frecuencia. Se habla que cerca del 8,3% de los atletas tendrán algún tipo de rotura en este tendón, en donde el fútbol es unos de los deportes con más riesgo (17%). Los afectados con esta rotura son personas activas, de menor de 45 años (mayor entre los 30 a 40 años) aunque también afecta a mayores. Las razones de porqué se lesiona esta zona varía, pero generalmente se produce por un aumento de la actividad de manera brusca y un aumento de tensión en el tendón por tras esta contracción violenta. Esto viene precedido generalmente por microtraumas por repeticiones en la zona que provoca un debilitamiento del tendón. Los factores del debilitamiento van desde estiramientos en climas frío, mala mecánica en la carrera o  hasta un calzado inadecuado para la actividad física.

https://www.mayoclinic.org/-/media/kcms/gbs/patient-consumer/images/2013/08/26/11/02/ds00160_im04166_mcdc7_achillesrupturethu_jpg.jpg

Los síntomas son bien característicos. Los deportistas cuando sufren este tipo de lesión la describen como si le hubieran pegado un “piedrazo” en la zona de la pantorrilla y con un sonido como estallido. Esto es acompañado de dolor al estirar el pie, aunque no siempre es un síntoma sugerente, ya que hay rupturas que no se producen dolor. Esto es vital, porque se distingue del esguince de tobillo que presenta dolor al afirmar la extremidad afectada.

¿Cómo se trata y como se recupera?

https://t.resfu.com/media/img_news/claudio-bravo-muestra-en-sus-redes-sociales-los-avances-de-la-recuperacion-de-su-lesion-y-operacion-del-talon-de-aquiles--twitter-c1audiobravo.jpg

Acá hay ciertas claves para entender porqué se ha demorado tanto la recuperación de jugadores como Bravo. Luego de una evaluación médica y estudio de imágenes, uno entra a picar(?) porque en la mayoría de los casos se requiere una intervención quirúrgica para unir el tendón nuevamente, junto con cuidados para el dolor como analgésicos o la inmovilización del pie por un tiempo. La cirugía, en contraste con la no cirugía, ha sido exitosa a personas que vuelven a tener actividad física recurrente disminuyendo a futuro las complicaciones de reruptura. Lo que se hace en estos casos es abrir la zona donde está el tendón y volver a unido a través de sutura y otros instrumentos, a veces reforzándolo con otro tipo de tendones.

Luego de la operación se recomienda a los atletas que tengan inmovilidad de pie de uno a dos meses, asignándole cargas de a poco de acuerdo a las capacidades que tenga el tobillo de soportar el peso, dándole un enfoque a una movilización temprana más que de una inmovilización completa como tal. Ahora, acá la clave consiste en que los atletas pueden volver a la actividad después de 3 a 6 meses de recuperación, pero se necesita un tiempo adicional en cuanto a la recuperación para poder fortalecer los grupos musculares implicados, logrando una mayor estabilidad en la zona. Esto se debe a que los deportistas son personas atípicas, que tienen un objetivo mayor y métricas más altas en comparación con la población normal.

¿Volverá al nivel?

Unos de los pocos casos que han vuelto a tener el mismo nivel de antes

Es la gran pregunta que nos hacemos. La lesión de tendón de Aquiles es una lesión cortacarreras por excelencia en cualquier deporte competitivo y los datos así lo comprueba.

Se hizo un estudio en el año 2017 en donde se analiza el rendimiento de jugadores de MLB, NHL y NBA antes y después de una lesión de rotura de ligamento de Aquiles. Los resultados son pocos alentadores: Se ve una disminución de los minutos jugados tanto en la primera y segunda temporada después de la lesión, una disminución de los partidos jugados, se disminuye el rendimiento hasta cerca de un 70% en cuanto a los números e incluso anticipa los retiros de los jugadores en ciertos casos. Sin embargo, esto se estabiliza luego del transcurso del segundo año. Ahora, hay que tomar en cuenta que el capitán tiene una edad de 35 años, por lo que un año o dos pueden ser malísimos en cuanto a su continuidad en la carrera.

Otro estudio hecho en el año 2014 analizó a jugadores pertenecientes a la UEFA y MLS que tenían rotura del tendón de Aquiles y se comparó datos previos. Se comprobó que si bien existía un rendimiento similar en el primer año a como era antes el jugador, existe una disminución de minutos en el segundo año después de la operación, además de una baja de rendimiento.

Ambos paper se encuentran acá:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28644678

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/30534574

Conclusiones respecto a la lesión

Luego de los datos expuestos y de como se enfoca la lesión, queda solo esperar como será el rendimiento de Claudio Bravo para lo que será la Copa América, aunque los datos no son alentadores. La literatura científica en esta materia es categórica al sostener que hay un antes y un después tras un corte del tendón de Aquiles, siendo sumamente complejo para los futbolistas retomar su nivel competitivo. En todo caso, el Capitán tiene dos grandes ventajas. En consideración al puesto que ocupa y a la poca movilidad dentro del terreno de juego -en comparación a jugadores de campo-, los efectos adversos de la lesión pueden ser limitados. También la edad le juega a su favor, porque si bien ya está cercano a cumplir los 36 años, todavía tiene un par de años para rendir en buen nivel. Ante esta situación, perfectamente tiene margen para volver a estar en el nivel que le conocimos. La gran interrogante será si podrá volver al nivel competitivo para estar en la selección, sobre todo considerando que junto a la extensa recuperación asociada a la lesión tiene que ir acompañado de una vuelta real a las canchas, jugando partidos oficiales, cuestión que actualmente es complicada por su calidad de segundo o tercer arquero en el Manchester City. Como la lesión fue en agosto, ya ha pasado el plazo biológico de recuperación, por lo que sólo queda esperar y ver si desde marzo hasta mayo puede desempeñarse como titular en algunos cotejos del fin de temporada europea. Si la respuesta es positiva, probablemente esté en condiciones de pelear el puesto de titular con Arias y si la respuesta es negativa, incluso podría pensarse, improbablemente, en su marginación.