¿Qué pasó con las generaciones sub-17 de 2015 y 2017?

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Con la eliminación en octavos de la Roja sub-17 ante Brasil en el mundial de la categoría, por un apretado 3-2 en el Estadio Bezerrao #100años, nos toca empezar a especular sobre lo que ocurrirá con los jugadores destacados de esta generación, analizando si las darán las aptitudes y la suerte para alcanzar el profesionalismo y -¿por qué no?- ser la cara de un posible recambio para el futuro. En esta edición de Cambio de Frente nos metemos en el mundillo de las sub 17 que jugaron el Mundial en 2015 y 2017, para ver si buenas presentaciones en Sudamericanos y en Mundiales se traducen en buenos futbolistas para la selección del futuro. ¿Qué habrá ocurrido con los jóvenes de 2015 y 2017? ¿Habrán llegado al profesionalismo? Revisen esta primicia(?) en ULTIMOGOL.CL.

¿Dará la PSU o seguirá el sueño futbolero?

Por tercera vez consecutiva una selección sub-17 clasificó a un Mundial de la categoría. La primera fue en el campeonato Mundial disputado en nuestro país en 2015, donde el equipo clasificó como anfitrión y llegó a duras penas a octavos de final. La segunda, de la mano de Hernán Caputto, en India 2017, con un equipo discreto en lo técnico pero ordenado en lo táctico clasificó en el Sudamericano disputado en nuestro país. El nivel no daría para más, cayendo en todos los partidos de la fase de grupos y sin marcar goles.

La generación del 2019, con el mismo Caputto como protagonista, hizo un gran trabajo en el Sudamericano, quedando segunda y mostrando alto nivel de rendimiento con figuras sobresalientes como Gonzalo Tapia, Alexander Aravena, Luis Rojas, Vicente Pizarro, entre otros. Lastimosamente, Caputto se fue a Universidad de Chile y tuvo que asumir Cristian Leiva, que no pudo volver a hacer rendir al equipo como su antecesor. El equipo apenas sumó una victoria ante Haití, cayendo en 3 ocasiones. Los mejores momentos los tuvo ante Brasil en octavos de final, con pasajes de buen fútbol ofensivo, pero que no serían suficientes para dar la sorpresa.

Independiente de los resultados en los Mundiales, podemos afirmar que se está trabajando en la categoría y que se está intentando hacer equipos competitivos que aporten jugadores para el futuro. A priori, puede existir cierta ilusión de que de estas generaciones podrían generar futbolistas para el ansiado recambio. Tal como comentamos, este plantel tuvo a varios jugadores que mostraron condiciones interesantes y que podrían alcanzar el profesionalismo, lo mismo (pero en menor medida) en las selecciones de 2015 y 2017.

Es importante también destacar que son los clubes de Primera División y Primera B los que tienen que darle cabida a estos jóvenes, a fin de que se puedan desarrollar y ser opciones reales en sus equipos. La regla del sub-20 implementada hace un par de años fue realizada con el objetivo de promover el desarrollo de las canteras y evitar que los equipos compraran a argentinos cornetas de la B Metropolitana.

Finalmente, el tercer factor es la propia madurez de los futbolistas, sus cercanos y sus representantes. De nada sirve tener condiciones si es que no se toman las decisiones en forma adecuada. Como en otros aspectos de la vida, el futbolista tiene que ir quemando distintas etapas para poder consagrarse en el profesionalismo y tener una larga vida. Teniendo 16 y 17 años de edad, todavía les quedan etapas por superar, debiendo enfrentar la presión de los representantes turbios, las familias que ponen las expectativas en los cabros, la presión de jugar en el fútbol profesional, las mujeres, la vida licenciosa y las drogas(?). Este punto ha sido ampliamente tocado en esta sección en post como Juveniles en Europa: Voy y vuelvo y Los caminos del Nico. El tema de los representantes de los más jóvenes lo tocaremos en el futuro.

Dicho lo anterior, nos dimos el tiempo para revisar que ha ocurrido con los jugadores que integraron las dos últimas selecciones sub-17, la del 2015 y 2017. El objetivo es revisar si los jóvenes de esos seleccionados pudieron acceder al profesionalismo y cuantos de ellos pueden tener todavía un futuro prometedor.

ADVERTENCIA: (1) Los resultados pueden ser deprimentes. (2) Los datos fueron corroborados en páginas no oficiales, por lo que pueden estar sujetos a errores. (3) Los minutos y comentarios sólo son sobre el 2019. No hicimos el análisis respecto a equipos de Segunda División Profesional ni equipos extranjeros de poca monta(?).

GENERACIÓN 2015

Camilo Moya se sincera en la U: "Si no le ganamos a Iquique y Everton estamos cagados"

Recién destacó este año

En la generación del 2015, nacidos en los años 1998 y 1999 y que actualmente tiene entre 20 y 21 años, apenas destacan un par de jugadores en el máximo nivel de nuestro fútbol. Camilo Moya e Ignacio Saavedra son los que más participación han tenido en el torneo local. El primero se transformó en titular indiscutido con Caputto y ya suma 1025 minutos, mientras que el segundo suma 960 minutos. Saavedra ha tenido menos participación que el año pasado (principalmente por las lesiones) donde fue figura en la UC campeona con Beñat San José.

Otros que también resaltan son el guardameta Luis Ureta, que como segundo arquero de O’higgins sumó una buena cantidad de partidos en este torneo. También Yerko Leiva, que reapareció en las canchas con Unión La Calera luego de un mal semestre en Universidad de Chile. Ya suma 420 minutos en apenas 8 partidos. El tercero que ha tenido participación, pero poca este año ha sido Walter Ponce en Universidad de Concepción, con 344 minutos.

Un puñado interesante juega en clubes de Primera B, destacando el caso de Mathias Pinto que con Ñublense es el transitorio goleador del certamen con 14 goles y 1973 minutos disputados. Han jugado buenos minutos Diego González en Rangers (1980), Diego Soto en Cobreloa (1021) Marcelo Allende en Magallanes (951), Brian Leiva en Melipilla (910), y Zacarías López como arquero de reserva en La Serena (944).

Los restantes, todos deambulan entre la Segunda División Profesional, equipos sub-23, equipos en países extranjeros de dudosa calaña y el digno retiro. El detalle a continuación:

GENERACIÓN 2017

Diego Valencia recordó el lamentable episodio que ocurrió el 28 de junio en San Carlos de Apoquindo, cuando un fierro lo impactó en la cabeza.

La promesa

La generación que fue al Mundial de India 2017 actualmente tiene entre 18 y 19 años, porque sus futbolistas nacieron entre el año 2000 y 2001. En términos futbolísticos se trató de una selección muy defensiva, con mucho orden táctico y de buen oficio. Si bien los cabros tiene poca edad, ya debiese estar dando sus primeros pasos en el profesionalismo, incluso siendo beneficiados por la regla sub-20. ¿Qué ha ocurrido con ellos? Las noticias no son alentadoras.

Al día de hoy, el más destacado por lejos es Diego Valencia. El joven delantero de la Universidad Católica debutó el segundo semestre de 2018 y durante este 2019 sumando 1202 minutos en 25 partidos del Campeonato, Copa Chile, Libertadores y Supercopa, marcando en 5 ocasiones. El otro que destaca es Branco Provoste, que en Colo Colo y de la mano de Mario Salas, ya registra 384 minutos jugados y Lucas Alarcón en la U con 365 minutos. Al revisar los demás, el resultado da realmente pena. Sólo William Gama e Ignacio Mesias cuentan con minutos en Santiago Wanderers(408 minutos) y Unión San Felipe (224 minutos) en el torneo de la Primera B.

El rendimiento de los demás ha sido paupérrimo. Sólo algunos pocos han tenido minutos en torneos oficiales. Hay varios que están en el primer plantel de clubes de Primera y Primera B, pero apenas registran minutos. Una cantidad no menor ni siquiera registra partidos este año (Yerco Oyanedel es el más recordado de ese plantel, sin minutos en Católica). Otros están en la Segunda División Profesional y algunos siguen en la sub-19 de sus equipos sin debutar en el profesionalismo. Finalmente destaca el caso del veloz Pedro Campos y el volante Martín Lara, ambos representados por AIM Fútbol, que fueron a parar al Necaxa mexicano, donde no han sumado ni un puto minuto.

En resumen, de los 42 jugadores que estuvieron presentes en los Mundiales de Chile e India, apenas 7-8 futbolistas tienen actualmente aptitudes y características que los pueden llevar a ser jugadores importantes en sus clubes. Lo importante es que están sumando minutos en equipos de Primera División y que pueden consolidarse en los próximos años. Luego, encontramos un segundo grupo de 6 jugadores en equipos de Primera B, que llevan jugando partidos recurrentemente y que podrían llamar la atención de algún club de Primera División. Estos todavía pueden mejorar su carrera y eventualmente ser protagonistas. En cuanto a nivel de selección y posible recambio, si bien les queda bastante tiempo a estos futbolistas entre 19 y 21 años, a la rápida(?) creemos que no más de 3-4 jugadores podrían vestir en forma regular la camiseta de la selección adulta.

¿Podrán Gonzalo Tapia, Luis Rojas, Alexander Aravena, Joan Cruz, Alexander Oroz, Vicente Pizarro, Danilo Díaz, David Tati, Julio Fierro u otros ser parte de la Roja Adulta? ¿Podrán siquiera llegar al profesionalismo? ¿Qué falta para que los jóvenes puedan llegar al profesionalismo y tener una carrera relativamente decente? ¿El recambio de la selección pasará por las sub-17 y sub-20? ¿Quién tiene la culpa de que los jóvenes no lleguen a jugar en Primera?¿Habrá algún joven que nombramos (del 2015, 2017 o 2019) que pueda dar el salto de calidad y jugar en ligas más competitivas?