[Cambio de Frente] ¿Qué hacer con la delantera de la selección?

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Como previa a los compromisos de nuestra selección este 2020, lanzamos este postergado Cambio de Frente como un ejercicio de autoflagelación (?), resumiendo en parte lo que han sido los intentos por reconstruir la delantera de nuestra selección, luego de dos participaciones en Mundiales, dos títulos en Copas Américas, una final de Copa Confederaciones y de disfrutar la última Copa del Mundo por TV.

REINALDO RUEDA

Luego del traumático fin del proceso comandado por Juan Antonio Pizzi, que finalizó con Chile fuera del Mundial de Rusia 2018, y con los principales referentes distanciados gracias a una serie de mensajes por redes sociales, Reinaldo Rueda fue llamado para tratar de ordenar la casa en un seleccionado que pedía a gritos una renovación. El colombiano ha tenido la ingrata tarea de tratar de reconstruir un equipo que tocó el cielo durante dos años consecutivos, pero que cayó a los abismos de forma demasiado rápida. Para cumplir con esta labor ha tenido poco más de 24 meses de trabajo, de cara a la próxima clasificatoria que inicia en el presente mes de marzo.

Cuando tienes que dar vuelta un partido y en la banca están Junior y Sagal

Si bien su periodo al mando de la Roja ha estado generalmente rodeado de un aura de dudas y resultados que no lo han acompañado, sí se le pueden reconocer algunos méritos. La inclusión de nuevos nombres, como Guillermo Maripán, Paulo Díaz y Erick Pulgar, que han asumido la responsabilidad de encabezar el recambio, es mérito directo del cafetero. También lo es la buena Copa América realizada en Brasil donde, contra todo pronóstico, llegamos a las semifinales, a pesar de que el cierre del torneo nos dejó con un sabor amargo.

No obstante, hay un trabajo que aún esta inconcluso. Un trabajo que tenemos pendiente desde hace años, y que el superlativo rendimiento de Alexis Sánchez y Eduardo Vargas con la camiseta de la selección permitió retrasar más de lo necesario, que es el recambio en ofensiva.

JUGADORES DISPONIBLES

No se trata de caer en facilismos y culpar solo a los delanteros del momento que vive nuestra Selección. Los problemas que se arrastran son bastante más profundos que «patear al arco», los que van desde la fragilidad defensiva y la generación de juego en el mediocampo, hasta temas extra deportivos como la rivalidad «Vidal vs Bravo», entre otras cosas que no ayudan en nada a nuestro combinado nacional. Sin embargo, nos centraremos en la niña símbolo (?) de las penurias de la Roja, que es nuestra ofensiva.

Te extrañamos Alexis

En ese sentido, no podemos decir que Reinaldo no lo ha intentado. De hecho es, probablemente, el Director Técnico que más nombres ha probado, incluso llamando a jugadores que ni en sus sueños pensaron vestir la camiseta nacional. La muerte en vida (?) de Alexis Sánchez y la caída en picada del rendimiento de Eduardo Vargas han requerido de soluciones creativas, aunque para nuestra desgracia ninguna de ellas ha dado el ancho. Sin ir más lejos, en casi dos años desde la llegada de «Triple R» a nuestro país, ha utilizado la friolera cantidad de 19 jugadores(!) en ofensiva, nombres que podemos ver a continuación, con la información de la cantidad de minutos disputados y goles convertidos:

Jugador Partidos Minutos Goles
Alexis Sánchez 13 1076 4
Nicolás Castillo 13 649 3
Ángelo Sagal 12 814 0
Eduardo Vargas 11 821 3
Junior Fernandes 8 452 0
Diego Rubio 6 254 0
José Pedro Fuenzalida 5 360 2
Felipe Mora 5 189 1
Ignacio Jeraldino 4 96 0
Martín Rodríguez 4 62        0
Ángelo Henríquez 3 95        0
Marcos Bolados 3 42        1
Jean Meneses 2 129        1
Christian Bravo 2 75        0
Esteban Paredes 2 70        0
Iván Morales 1 72        0
Fabián Orellana 1 58        0
Víctor Dávila 1 30        0
Ángelo Araos 1 22        0

A los nombres del cuadro anterior, se suman Niklas Castro y Andrés Vilches, jugadores a quienes solo ha visto entrenar y no han pisado la cancha en partidos oficiales o amistosos. No estamos preparados psicológicamente para ver a EL ANDY  con la 9 de la Roja (?).

Sobresalen casos como el de Ángelo Sagal, jugador que ha contado con innumerables oportunidades pero que a la fecha no ha logrado consolidarse, y ni siquiera ha completado un partido destacado. Otro caso emblemático es Junior Fernandes, de quien solo hemos vistos chispazos de su rendimiento que lo mantiene como titular en Turquía, mientras que algunos jugadores como Jean Meneses o Marcos Bolados(!) han aprovechado en algo las pocas instancias que han tenido, aunque en el caso de Boladios(?) fue en los albores del proceso de don Reinaldo. Además, jugadores confiables como Chapitán Fuenzalida y Esteban Paredes ya están más cerca del retiro que de seguir aportando a la Selección.

¿QUÉ OPCIONES QUEDAN?

Nadie lo conoce y aparece como esperanza. Así estamos.

Insistir o cambios de esquema

Lo primero es seguir trabajando con lo que se tiene. Hay jugadores que han tenido escasas oportunidades, pero que atraviesan un buen momento en sus clubes, como los nombrados anteriormente Jean MenesesMarco «un partido bueno» Bolados en el León de Mexico y Colo Colo respectivamente. Lo anterior, permitiría contar con savia nueva para las bandas, en caso que se insista en seguir jugando con 3 arriba. También aparece formalmente Niklas Castro, quien por temas de nacionalidad no pudo debutar cuando fue convocado, pero ya es oficialmente chileno. Bienvenido al mejor país de Chile hermano (?)

Otra opción es abandonar, de una buena vez, la idea del trío de atacantes y pensar en un esquema con solo dos hombres en ofensiva, lo que nos permitiría reforzar el medio o la defensa, lugares donde contamos con un número mayor de efectivos. Esta idea fue probada en un par de partidos durante la Copa América, donde si bien seguimos careciendo de poder de gol, al menos el equipo pareció verse mejor parado.

Jugadores aun no convocados

Para los amistosos que iban a disputarse en el mes de noviembre, don Reinaldo convocó a Luis Felipe Gallegos, en otro desesperado intento por encontrar jugadores que se adapten al ya forzado esquema con 3 jugadores en ofensiva. No obstante, por las razones por todos conocidas, dichos duelos no pudieron desarrollarse, dejando a nuestro DT sin la posibilidad de ver otro intento fracasar al ex azul en cancha.

Y la verdad es que no hay mucho más. Para el último ciclo de entrenamientos de inicios de marzo fueron convocados viejos conocidos como Edson Puch, Patricio Rubio y Roberto Gutiérrez (!), lo que deja en claro que está bien mala la cosa. El rendimiento del «10» de la UC le permite ser una alternativa más que valida para el corto plazo, considerando que Uruguay y Colombia están a la vuelta de la esquina y ya ha demostrado un buen desempeño con la camiseta de la Roja anteriormente, no obstante los casos del «Pato» y el «Pájaro» dejan con más dudas que certezas, a pesar de su basta experiencia en primera división.

Otros nombres que se nos quedan en el tintero son los de Marcelo Larrondo y Mauricio Pinilla. Con el primero de vendió humo por mucho tiempo, lo que provocó que se le cortaran las piernas (?), hasta que luego de una infinidad lesionado tuvo un aceptable paso por Unión La Calera el año pasado y ahora se encuentra en la segunda división argentina, más precisamente en Tigre. Por parte del Pini, está viviendo un renacer en la cuarta región y podría aportar con su experiencia ante la falta de efectivos. Así de crítica es la situación.

Selecciones menores

Aquí está la solución de mediano/largo plazo, si es que alguna vez nos ponemos a trabajar en serio en ello, tema que da para un post completo (o quizás más). El deplorable estado de nuestras selecciones menores también ha pegado con fuerza a la selección mayor, entregando casi nulas opciones de recambio «natural». Sin ir más lejos, la última selección Sub 20 que clasificó al Mundial fue la de 2013, que trajo en su momento grandes esperanzas con nombres como Castillo, Henríquez y Rabello, pero que al final solo fueron decepciones.

El caso más reciente fue el preolímpico Sub 23 de Colombia, donde inesperadamente jugamos mejor de lo que creíamos (?), pero así y todo no fue suficiente para clasificar, y donde para variar pecamos de poca efectividad de cara al arco rival. Bernardo Redín probó a los tres «9» que llevó al certamen y ninguno dio el ancho, ya que ni Iván Morales ni Nicolás Guerra aprovecharon las oportunidades que tuvieron, al igual que Diego Valencia, aunque en defensa de este último solo disputó un partido (donde no vio una). Si algo podemos rescatar en materia ofensiva de esta experiencia, fue el buen nivel de jugadores como Pablo Aránguiz y Angelo Araos, que, viniendo desde más atrás, aportaron en generación de jugadas, lo mismo con Matías Cavalleri, quien yendo por fuera también fue de lo mejorcito que mostraron en tierras colombianas. Esperemos que sigan creciendo en sus respectivos clubes.

Respecto de las Sub 17, la última dirigida por Hernán Caputto durante el sudamericano de Brasil 2019 fue la que mejores nombres, en el papel, dejó. Gonzalo Tapia, Alexander Aravena y Luis Rojas fueron los estandartes de un conjunto que supo ilusionarnos con una buena participación en el Mundial de la categoría, cosa que el alejamiento del ahora DT azul tiró al tacho de la basura. ¿Podrán hacer una transición adecuada hacia el profesionalismo? La experiencia hasta el momento nos dice que es muy difícil, pero soñar es gratis (?).

Nacionalizar / Naturalizar

Por lejos la opción más desesperada. Si no encontramos algo dentro de territorio nacional, ¿por qué no irlo a buscar fuera? Lo más sencillo, en término administrativos, es buscar jugadores con padres o abuelos chilenos, que les permitan naturalizarse y jugar por nuestra selección. Ahí aparecen los casos de jóvenes como Kennet Hanner Lopez y Sebastián Soto, quienes están haciendo sus primeras armas en el fútbol alemán. Si llamamos al goleador de la segunda división de noruega, no veo porque no podamos probar con ellos.

Otro caso son los de jugadores extranjeros que tengan o hayan tenido un paso destacable por algún club nacional, como Mauro Quiroga o Lucas Passerini, quienes se fueron como goleadores hacia el fútbol mexicano. Si bien ninguno cumple los requisitos de residencia, y la idea no es mandarse un #CabreraGate, la necesidad tiene cara de hereje y no sería malo comenzar a mirar oportunidades dada la escasez de delanteros competentes.

 

Bueno, y si nada resulta, siempre podremos hacernos bolita y llorar.